El Comité de Bioética del Colegio de Médicos de Salta sostuvo que "el aborto, en cualquiera de las etapas del proceso de la gestación, no es una actividad médica, no es una práctica aceptada ni tolerada por el Colegio de Médicos de la Provincia de Salta, sin distinción de personas ni de intereses económicos".
Agregaron que "incluso se lo plantea como una reivindicación ante lo que se denomina la `corporación médica`. Este enfoque reposa en el difundido agravio de que la profesión médica realizaría habitualmente abortos movida por un interés económico, excluyendo a los sectores pobres de la sociedad".
"Por los actuales conocimientos genéticos y embriológicos sabés que el concebido es un nuevo individuo de la especie humana, con su identidad genética única, diversa de la del padre y de la madre. No se trata de un órgano ni de una modificación benigna o maligna del cuerpo de la madre.
Se trata de un niño en las primeras etapas de su desarrollo, que necesita imprescindiblemente su lugar natural en el seno materno. Es el mismo niño que, una vez nacido, seguirá requiriendo de un ambiente y de una atención especial".
En respuesta a las disposiciones en el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que los abortos que se pidan cuando se trate de una mujer violada se hagan sólo tras la presentación de una declaración jurada, el Comité de Bioética sostuvo que "no es aceptable reconocer el aborto como una praxis médica, disponible al arbitrio de la voluntad de un solicitante".
Agregó que incorporar el aborto "no es un avance sino un retroceso en la calidad de vida; se dirige contra la vida misma en su etapa inicial pero ya objetivamente definida. Además el aborto, cualquiera fueren las condiciones de su realización, no es inocuo para la misma mujer que se lo practica".
Respecto de la objeción de conciencia "ante una normativa de tipo permisivo" sostuvieron que se tiene "el deber de explicar a quien nos consulte sobre este tipo de procedimientos, su verdadera naturaleza y sus posibles consecuencias psicofísicas".
Por último consideraron que "la legislación debe disponer medios para una efectiva asistencia a la madre gestante y al niño concebido… en esta tarea sí tenemos nuestro compromiso vocacional y profesional, y nuestra disposición a colaborar".
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