En una Bolivia inmersa en críticas a Morales por intentar limitar la libertad de expresión, la comisión de DDHH de la ONU buscará atender las denuncias y reunirse con el mandatario. La oposición insiste de una escalada de racismoLa Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navanethem Pillay, llegó este viernes a Bolivia para una visita de cinco días en que reunirá con el presidente Evo Morales y atenderá denuncias de una supuesta intención de limitar la libertad de expresión.
Agremiaciones empresariales y sindicales de la prensa de Bolivia y legisladores de la oposición de derechas consideran que dos artículos específicos de una Ley contra el racismo y toda forma de discriminación son atentatorios contra la libertad de expresión.
Pillay deberá atender también pedidos de justicia de los familiares de víctimas de la rebelión popular de octubre de 2008 que se saldó con la huída a Estados Unidos del presidente liberal Gonzalo Sánchez de Lozada, y más de 60 civiles muertos por el ejército y otros 400 heridos de bala.
La llegada de Pillay ocurre en el marco de un reciente acuerdo con el gobierno para ampliar la presencia de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Bolivia (OACNUDH-Bolivia) por tres años más, hasta 2013.
Pillay arriba además en momentos en que la Iglesia católica formuló el jueves duras críticas al gobierno de Evo Morales, a cuya administración acusó de generar "un clima de desconcierto" en Bolivia y advirtió del riesgo de "que se instaure una democracia puramente formal, sin valores y principios éticos".

Comentá la nota