En treinta días tendrá que expedirse. Los diputados quieren saber la verdad o que se sancione a quien acusa sin pruebas concretas.
Por este motivo, en la sesión de ayer, la Cámara baja votó a favor de formar una comisión investigadora que compruebe o desestime las sospechas del Vice. El Senado, en tanto, se quedó afuera del proceso investigativo para no tener que pre opinar si la situación deriva en juicio político; como algunos pretenden.
A partir de hoy, la comisión -formada por un miembro de cada bloque con representación parlamentaria- tendrá 30 días para expedirse. Gustavo Arenas por el oficialismo, Néstor Parés por la Unión Cívica Radical, Luis Petri por Consenso Federal (Confe), Daniel Cassia por el PJ Federal y Eduardo Casado por el Bloque Eje Peronista serán los responsables de reunir las pruebas.
El Partido Demócrata, en tanto, también formará parte de la movida pero designará a su representante en lo que queda de la semana.
La moción, propuesta por la UCR, fue aprobada por unanimidad con la abstención de Néstor Piedrafita del ARI. Para el diputado, el supuesto espionaje al Vicegobernador es un hecho policial y, por eso, debe dictaminar la Justicia. Además, opinó que la acusación de Racconto es una "sobreactuación" del Vicegobernador con poco asidero en la realidad.
"La idea es buscar la verdad en torno a esta discusión", expresó Alejandro Molero, presidente de la bancada radical y promotor de la iniciativa. Andrés Marín, desde el Confe, había anticipado el voto de su bloque de manera positiva pero aclaró que él hubiera preferido agotar otras instancias, como la del pedido de informe, antes de armar una comisión investigadora.
"De todas maneras, es claro que la Legislatura no puede permanecer ajena a este tema y es básico determinar responsabilidades con claridad", subrayó Marín. En este sentido, el diputado Hugo Babolene (PD) justificó el apoyo de su bloque a la formación de la comisión debido a la "seriedad institucional" de la denuncia.
Así, coincidió con la mayoría de los legisladores que creen que es preciso corroborar un hecho tan importante como un espionaje o -de lo contrario- sancionar a la persona que realiza una acusación tan grave sin tener pruebas contundentes.
Por este motivo, el oficialismo también votó a favor de la propuesta. "Queremos que se investigue para que deje de haber dudas sobre el accionar del Gobierno", puntualizó Carlos Bianchinelli, jefe de la bancada justicialista, quien la semana pasada había acusado al vice de ser parte de una campaña de desprestigio institucional.
Por su parte, el diputado Cassia insistió en que -si son ciertas las denuncias de Racconto- uno de los dos se tiene que ir. Es decir, "o el Gobernador o el Vice deberían renunciar". Para el legislador, que hace tiempo está distanciado del bloque oficialista, es preciso mostrar pruebas concretas ante cualquier denuncia que se realice. En especial cuando de cuestiones públicas se trata.
Ahora, los temores del Vicegobernador serán investigados por partida doble. A la tarea que realiza la Justicia desde hace un par de semanas, se sumarán los datos que puedan recabar los diputados, lo que podría derivar en diversos hechos políticos.




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