Hoy es el comienzo de otro año para los pueblos originarios y hay que celebrarlo

En esta oportunidad, previo a lo que será el principio de una nueva etapa en la vida de muchos habitantes de la Patagonia, TiempoSur entrevistó a Mirna Calbuyahue Paillen, integrante de la Comunidad Aitue Mapuche-Tehuelche de Río Gallegos, quien explicó: “Se festeja principalmente un nuevo ciclo de vida y que es bueno para la comunidad integrarse a festejar este nuevo año que celebra la vida de todos los seres vivos en una sociedad en conjunto, no de una sola comunidad”.

Luego aprovechó para hacer la invitación formal de lo que se hará a partir de mañana, dijo: “Nos juntamos a partir de las 8 de la mañana en la ría, esperando el solsticio en donde está la piedra tallada que da al este (desde donde sale el sol), A veces nos acompañan integrantes del Gobierno, pero en realidad lo que buscamos es que nos acompañen todos los vecinos, que sean parte de esta celebración que va a continuar en calle 25 de Mayo y Belgrano, en la que se va a hacer una locreada, esta comida ancestral para que se puedan acercar y estar presentes haciendo la bienvenida al solsticio del invierno y estar preparados para lo que viene”

Detallando los puntos de este festejo

Los días 23 y 24 de junio la comunidad mapuche-tehuelche santacruceña festeja el Año Nuevo Mapuche, como en cada año para rememorar sus raíces, su lengua, su cultura y para que la sociedad entienda que son centenares de miles de personas en todo el sur de la Patagonia argentina, como la chilena, y en este sentido cabe destacar que por tratarse de un habla de la raza mapuche que se extendió hacia los territorios dominados por tehuelches, no es un lenguaje escrito, que por ello debe mantenerse, preservarse y difundirse.

Este nuevo año es la celebración más importante de los pueblos originarios, ya que el denominado “We Xipantu” o “Nquillatún”, un término mapuche que significa “año nuevo” o “salida del nuevo sol”, es una fiesta que además coincide con el “Inty Raimy” de la tradición Inca, evento que también resalta al sol como fuente de renovación y sabiduría.

¿Qué pasa en estos días?

We Tripantu se produce la noche más larga del año y cuando ésta llega a su apogeo nocturno el día 23 de junio, los participantes del ritual consideran que la noche camina de regreso –en mapuche esta parte de la celebración se llama “Wiñol Trekatuy Pun”– para luego recibir al sol con alegría y agradecimiento. En el momento del alba es cuando se produce la renovación de la Pachamama (madre tierra) y de todo el cosmos. Este es el punto en el que comienza verdaderamente el nuevo año para las personas y todo el ciclo vital de la tierra, momento propicio donde se agradece y se elevan ruegos.

Por cierto este episodio de la procreación de la vida y el tiempo (nacimientos, pariciones, brotes, cambios climáticos, alteraciones), acontece de igual forma en el hemisferio norte, pero en época distinta. Por tanto en el planeta tierra ocurren dos fenómenos diferidos en tiempo y espacio y estos son los dos años nuevos; uno correspondiente al hemisferio norte, (transcurre en diciembre) y otro del hemisferio sur, (en el mes de junio).

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