Comienzan los remates en un contexto de preocupante sequía

SAENZ PEÑA (Agencia) - Las sociedades rurales de la provincia comienzan esta semana con las actividades al iniciarse el calendario de remates ganaderos en un año en el que la falta de agua y pastos vuelve a ser la preocupación de los productores de algunas zonas de la provincia en las que las lluvias están siendo esquivas.

Los ruralistas darán el punta pie inicial a las actividades con el primer remate que se concretará mañana en Villa Ángela, día en el que también en horas de la tarde los directivos de cada una de las rurales se reunirán en Sáenz Peña en la sede de la Federación Chaqueña de Sociedades Rurales (Fechasoru) para terminar de definir las temáticas que serán eje de acción en el año.

En la acción inmediata que son los eventos de venta de ganado, la atención está puesta en el comportamiento que tendrán los precios en una provincia en la que las condiciones de los campos no son buenas para todos los productores. “Los precios entraron en los últimos meses en una meseta como consecuencia lógica de la baja del consumo interno de carne vacuna. También el freno que existe para la concreción de exportaciones provocó que los valores se estancaran después del acomodamiento que tuvieron a finales del 2010”, comentan los dirigentes de Fechasoru.

Los valores que no tuvieron mucha movilidad en los últimos tiempos, igualmente son considerados como “buenos”. “Si bien la inflación genera una merma en la ganancia que puede obtener el productor, manteniéndose el precio del ternero en un promedio de diez pesos el kilo medianamente todavía la ganadería puede ser una buena opción productiva y es posible hacer inversiones”, acotan los ruralistas a los que hoy preocupa las condiciones climáticas adversas.

Políticas seguras

“En los últimos dos años los números se acomodaron y permitieron que el productor volviera a creer que la ganadería es un buen negocio pero para fortalecer la actividad y recuperar el stock perdido se necesita de un trabajo político adecuado; se hace urgente fijar pautas en políticas de gobierno a mediano y largo plazo para que la gente pueda invertir en ganadería teniendo la certeza de que las acciones se van a mantener en el tiempo”, remarca la dirigencia que conduce las sociedades rurales.

El factor clima

En el comportamiento que tendrán los precios en las ventas de ganado que se inician mañana, la realidad climática es lo que preocupa en el presente de los productores pecuarios. El clima es el que, de acuerdo a la zona, determinará si el productor vende animales o sale a comprar hacienda.

Hay regiones como la del centro chaqueño en las que el ganadero está preocupado por las escasas lluvias; la situación podría obligar a varios productores a apurarse en vender sus terneros para liberar a las madres y que no sufran en los meses invernales.

Si en las próximas semanas no se registran lluvias importantes, los productores están advirtiendo que la condición de los campos no será la mejor y deberán inclusive desprenderse de los vientres antes de tiempo porque no será fácil soportar hasta octubre.

Falta de lluvias

La situación es variada para los veintisiete mil productores, entre grandes, medianos y pequeños, que tienen ganado bovino ya que hay departamentos en los que se registraron buenas lluvias en las últimas semanas y otros en los que las precipitaciones fueron escasas.

El agua para algunos pecuarios no sería un problema debido a que, en determinados distritos, los buenos registros pluviales de la última semana de enero permitieron la recarga de las represas. En otras zonas, especialmente aquellas ubicadas al norte de los departamentos Comandante Fernández, Quitilipi, 25 de Mayo y Plaza, el líquido es un bien escaso inclusive en los pozos y perforaciones.

La preocupación común a todos es la del alimento ya que si bien algunos campos tienen agua en los reservorios, los pastos naturales o implantados fueron seriamente dañados por las elevadas temperaturas y la falta de humedad en los suelos.

Los chacareros reconocen que son dos líneas fuertes en las que deben trabajar: la de las reservas forrajeras que es competencia del productor y la de la reserva de agua. “En el caso del agua necesitamos del Estado para que fije políticas que desarrollen planes para la realización de estudios serios que permitan que los productores obtengan aguas subterráneas de buena calidad”, sugieren los ruralistas.

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