Comienzan las paritarias con varios puntos en la mesa de negociación

Los gremios pretenden una mejora “integral” del salario, que más allá del incremento contempla otros aspectos como la quita del tope para las asignaciones familiares, blanqueo de sumas remuneradas y una paritaria a mitad de año.
Crece la expectativa en el ámbito educativo por la inminente llamada a paritarias que tendrá dos grandes momentos: primero la convocatoria a nivel nacional y posteriormente en la esfera bonaerense.

A fines de la semana pasada desde el Ministerio de Educación de la Nación expresaron que la convocatoria será “en los próximos días”, frase que derivó en “el jueves o viernes de esta semana”, con el objetivo de avanzar la próxima semana en los primeros contactos formales.

El dato es significativo para la provincia, porque convocarán al Frente Gremial una vez que lo haga Nación, ya que esa paritaria marca, en la práctica, el piso salarial para la provincia y también el porcentual mínimo de aumento.

Mientras tanto, esta semana los gremios docentes mantuvieron varias reuniones para afinar las solicitudes que pondrán sobre la mesa de la negociación e incluso los sindicatos más duros ya anunciaron fechas de asambleas docentes con abandono de los puestos de trabajo.

Los docentes nacionales adelantaron que pedirán al gobierno un piso salarial de 3 mil pesos y sus pares bonaerenses de 3100, lo que representaría una suba del 29,2 por ciento respecto del nivel actual, de 2400 pesos.

Sin embargo, además del posible aumento, desde el Frente Gremial sostienen que la discusión del salario docente debe ser “integral”.

“De nada vale discutir un porcentaje si no resolvemos las distorsiones en la conformación del salario. Muchos docentes con hijos van a recibir una mejora por un lado y la perderán por otro”, sostuvo la titular de Feb, Mirta Petrocini, con relación a la situación de las asignaciones familiares que viven algunos docentes.

La referencia a una recomposición “integral” del salario, incluiría una serie de puntos que van más allá del incremento de la remuneración básica.

Entre las líneas de discusión aparecen la eliminación del Impuesto a las Ganancias, la eliminación del tope de las Asignaciones Familiares, la recomposición del salario básico con el “blanqueo de sumas en negro e incremento salarial”, la incorporación de una cláusula que permita la revisión salarial en paritarias en el mes de junio de 2012 y la no aceptación de un incremento salarial escalonado y/o desdoblado.

Con el paso de los días y ante la impostergable convocatoria a la mesa paritaria, estos puntos anunciados le dan forma al escenario que a mediados de enero los gremios anticiparon como “una negociación compleja y dura”.

Por su parte, los docentes bonaerenses nucleados en Udocba, gremio que no pertenece al Frente Gremial, ratificaron el pedido de un sueldo inicial de 3.900 pesos para el maestro de grado de jornada simple y convocaron a asambleas en las escuelas el miércoles 15 con abandono de tareas.

El plenario de Udocba, sindicato alineado en la CGT, resolvió llevar adelante la propuesta de asambleas de base en las escuelas bonaerenses con abandono de los lugares de trabajo, como “primera medida de fuerza de 2012”.

“Las asambleas otorgarán mandato a los secretarios distritales para el plenario del viernes 17, donde analizarán la continuidad del plan de lucha si antes no hay una oferta salarial de la provincia”, manifestaron.

PROBLEMAS CON LAS ASIGNACIONES

El Frente Gremial, entre ellos la Federación de Educadores Bonaerenses, reclama desde hace tiempo la quita de los topes para el cobro de Asignaciones Familiares, al sostener que frente a un hipotético aumento salarial del 30 por ciento para muchos maestros la suba no representaría ninguna mejora al bolsillo porque, en paralelo, perderían el ingreso por el beneficio social.

En este marco, la Feb realizó un estudio sobre el impacto que provocaría un aumento salarial sobre el cobro de las Asignaciones Familiares.

Actualmente, los trabajadores que cobran hasta 2800 pesos perciben una asignación de 270 pesos por hijo mientras que quienes perciben entre 2800 y 4000 pesos reciben 204 pesos.

En tanto, a los asalariados que cobran entre 4000 y 5200 pesos se les asigna 134 pesos por hijo y quienes superan los 5200 pesos de sueldo no cobran beneficio por hijo a su cargo.

Según el cálculo de la Feb, frente a un eventual aumento salarial del 30 por ciento, un maestro de grado con 15 años de antigüedad y dos hijos recibiría en bolsillo sólo el 22,3 por ciento ya que la Asignación Familiar caería de 408 a 271 pesos por hijo.

Un segundo ejemplo muestra que un maestro con dos cargos y dos hijos, sólo por pasar de tener 3 años de antigüedad a 4 deja de percibir 146 pesos. Esto se debe a que, si bien el cambio en la antigüedad genera un aumento de 125,8 pesos, también genera que se supere el tope en la asignación por hijo por lo cual el docente deja de percibir la misma y se produce un efecto negativo en el cobro del salario.

“En el primer caso se ve el efecto adverso que generaría un aumento de sueldo en la asignación por hijo que percibe. Pero el docente del segundo caso tampoco cobraría Asignación Familiar aunque no reciba incremento, por el solo hecho de aumentar un año su antigüedad, actuando tan negativamente que el docente termina percibiendo menos de lo que gana actualmente”, dijo Petrocini.

“La Provincia tiene que llamar con urgencia a discutir la estructuración de nuestro salario básico, para incorporar y blanquear sumas”, dijo la gremialista, y señaló que “hay que tratar el tema de las Asignaciones y el Impuesto a las Ganancias con la misma urgencia que se está pensando en un aumento salarial”.

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