El cambio de mando en el gobierno del municipio de Bolívar marcará hoy el cambio de una era que termina y el de otra que comienza.
Se va Erreca con un puñado de los «suyos suyos», porque los cambios que quizás debió hacer antes no los pudo hacer después de las primarias, y eso quizás haya sido uno de los motivos por los que hoy se despide.
Erreca se va dando un mensaje de que seguirá en la política, desde algún lugar, y no se descarta que en cuatro años vuelva por la revancha. Pero esta era que hoy termina, y de la que fue parte, terminó. Si vuelve, será con una impronta nueva, distinta.
Fueron 16 años de esta era que para algunos habrá sido buena y para otros no tanto. Ayudó el contexto nacional en algunos casos y perjudicó en otros, como a todos. Los vaivenes del país se sufren en todos sus rincones, y Bolívar no es una isla.
Se abre una nueva era, llena de esperanzas. Una era colmada de juventud, los nombres que ha dado a conocer el intendente electo, Eduardo Bali Bucca, así lo confirman. Mucha juventud, muchas ganas de hacer, «es tiempo de mejorar», decía su slogan de campaña, es tiempo de hacerlo, entonces.
Quienes no tuvieron oportunidades durante la era pasada, ven con expectativas esta, para ser tenidos en cuenta, para ser escuchados, para lo que sea.
El desafío es grande para un joven intendente de 32 años que mamó la política desde la cuna; pero que se metió en ella de lleno una vez que se recibió de médico.
La era que hoy comienza, y que encabeza Bali Bucca, tiene todo el crédito del mundo por delante. El intendente parece tener todo claro, en cada palabra que dice se lo nota seguro, seña de que ha hecho un estudio de cada una de las situaciones, ahora llegó el tiempo de lo más difícil, de delegar responsabilidades en los que ha elegido para que lo acompañen en este camino.
Bali Bucca llevó prácticamente solo sobre sus espaldas el peso de la campaña; pero el Partido de Bolívar es grande y no podrá estar en todos lados, por eso es vital que el equipo acompañe y esté a la altura de las circunestancias, a la altura de un líder exigente, tan exigente, que se exige a él mismo.
Estamos convencidos de que si a Bali Bucca le va bien, a Bolívar le irá bien, por eso desde esta redacción vaya un deseo de buena gestión para el nuevo mandatario. Que se haga realidad el slogan «es tiempo de mejorar» y con el acompañamiento de Nación y Provincia Bali lleve a Bolívar al lugar que soñó, del que habló en la campaña, y al que intentará llevar sin descansar durante estos cuatro años.
El pueblo de Bolívar le dio la oportunidad que quería, adelante Balí, «es tiempo de mejorar».

Comentá la nota