WASHINGTON (AFP).- En un esfuerzo sin precedente para combatir la inmigración ilegal y el narcotráfico en el sur del país, la Casa Blanca anunció ayer que el 1° de agosto comenzará en la frontera con México el despliegue de los 1200 soldados adicionales de la guardia nacional, 524 de ellos en Arizona.
La Casa Blanca espera haber completado para septiembre el despliegue de los 1200 militares, que permanecerán allí por un año mientras el gobierno de Barack Obama contrata nuevos agentes para la Patrulla Fronteriza. De ese contingente, 524 soldados serán desplegados en Arizona; 250, en Texas; 224, en California; 72, en Nuevo México, y los 130 restantes se dedicarán a labores de comando.
La nueva iniciativa se enfocará en Arizona, especialmente en el área de Tucson, la preferida por los traficantes para introducir drogas y personas en Estados Unidos. Ese estado es centro de una fuerte polémica porque el 29 del actual empezará a regir allí una ley que por primera vez en la historia de Estados Unidos declara delito estatal la inmigración ilegal, legislación que ha sido impugnada judicialmente por el gobierno federal.

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