Muchas familias jujeñas adherirán para agradecer y pedir por la prosperidad laboral, de salud y familiar con la tradicional ceremonia de dar de comer a la madre tierra
Si bien muchos eligen realizar hoy el homenaje a la madre tierra -significado del término quechua Pachamama- , también se suele realizar el resto del mes. El objetivo es agradecer y también pedir por la prosperidad en el trabajo, salud y otros ámbitos familiares.
Por este motivo, ayer los alrededores de la terminal de ómnibus de la capital se colmaron del color de los componentes de los tradicionales sahumerios, utilizados para comenzar el rito. Innumerable cantidad de personas se encontraban en el lugar, aprovechando el día no laborable, para comprar hiervas y comida, elementos indispensables para el rito.
Según las vendedoras de los sahumerios, que gentilmente relatan las tradiciones que se realizan el mes de agosto; desde las cero horas del día de hoy, ya se comienza el ritual. La tradición indica que, exactamente a las cero, se debe tomar una infusión de la planta llamada ruda. Al beberla, las personas gozarán de buena salud y alejarán los maleficios durante el año.
Si bien las tradiciones suelen ser las mismas, cada hogar la adapta a su manera. La mayoría, antes del mediodía, realiza la limpieza total de las casas: previo aseo de la vivienda, se coloca en una pala o recipiente para el fuego, brasas candentes. A ellas, se le agrega hierbas y elementos simbólicos; y con esto sahúman las habitaciones, objetos e integrantes de las familias.
Los componentes más importantes de ese sahumerio son el incienso y la mirra, que fueron los más comprados por las personas que rodeaban la terminal. También se puede agregar a la braza: copal, coca, ruda, romero; y todo lo que sea necesario para la limpieza del hogar. Mientras se lo esparce se reza, pasando por todos los rincones del hogar, explicó Graciela Córdoba, una de las compradoras en la terminal.
"Se le va agregando siempre algo nuevo, lo que la familia crea necesario", sostuvo la vendedora de hierbas, y quien lleva adelante la tradición cada año, Angélica Véliz. La misma también agregó que lo más novedoso al sahumar, son las ollas de la abundancia, vasijas de cerámica en ofrenda a la pachamama que contienen maíz y quinoa. Existen nuevos carbones higiénicos sahumadores, que no causan demasiado olor ni humareda. Entre los sahumerios, acompañan a los tradicionales confites y papeles de colores: los "misterios". Son pequeños dibujos de casas, llaves, herraduras, entre otros; con significados diferentes para proteger cada ámbito de la vida de la persona. También se suele agregar un "suyito", una ovejita, para atraer a la buena suerte.
Comentá la nota