Comienza la cosecha y el tomate platense ya llega a las verdulerías

Desde esta semana hasta el 10 de noviembre los productores del cordón hortícola local abastecerán al mercado nacional
Cuando hace poco menos de un mes el precio del tomate se disparó a $15 el kilo, los verduleros locales decían que el valor iba a bajar cuando llegara la cosecha de la Región. Para ese entonces, unos 8 millones de plantines producidos en una de quinta que posee uno de los principales almácigos del cordón hortícola de Olmos, crecían, eran cuidados y distribuidos a un centenar de quinteros del Gran La Plata que se dedican a este comercio, en lo que representa el primer eslabón de la cadena hasta llegar al consumidor final. En estos días, esos 8 millones de plantines se convertirán en 40 millones de kilos de tomates, que previo a pasar por los mercados de frutas y verduras, lucirán rojos y maduros en negocios de varias ciudades del país y nuestra zona.

Los verduleros atribuyeron el fuerte incremento de fines de septiembre a que “mucha mercadería llega desde el norte del país -Salta, Corrientes y Jujuy- y cada vez en menor cantidad porque es una cosecha que ya se termina”, y agregaron que “el costo podría bajar cuando comience a entrar la cosecha de la región”.

Si bien la caída del precio se produjo antes de que eso suceda -actualmente se consigue el kilo entre los $4 y $5- por la simple razón de la poca demanda por parte de los consumidores, la esperada producción local está al caer y no solo hace suponer que se regularizará este tema sino que además se venderán tomates más “frescos y de mejor calidad”.

Entre el 20 de octubre y el 10 de noviembre los productores locales cosechan su siembra que, según el presidente de la Asociación de Productores Hortícolas de La Plata Alberto Pate, a diferencia de otros años cuando el clima les jugó una mala pasada a los quinteros, “hasta ahora viene viento en popa”.

“Todo marcha en condiciones; si bien los costos de siembra y cuidado son altos, calculamos que la cosecha va a ser buena y eso es muy positivo”. Sin embargo, señaló que “el precio va variando, depende mucho del juego de la oferta y la demanda y por eso no se puede aventurar valores, aunque creemos que al haber buena cantidad se van a vender al público a buenos precios”.

CUIDADOS Y CALIDAD

Clic para ampliarEn un sector de quinta de Ulderico-Agostinelli, ubicada en 66 y 173, Alberto Pate saca cuentas: se calcula, en general, que por 10 mil plantines se gastan 25 mil pesos en mantenimiento; pero en todo el proceso hasta la cosecha que ya llega aparecen otros gastos como ser de remedios para controlar plagas como la de las mosquita blanca o algunos hongos, mano de obra y demás yerbas que completan otros 25 mil pesos”.

“De 10 mil plantines, con mucha suerte, salen unos 60 mil kilos de tomates que se embalan en unos 3.000 cajones -cada cajón de madera que se compran en madereras del Tigre sale $7- y si de acá se vende a un peso el kilo al mercado, se gana poco, se salvan los costos y un poquito más”, señaló.

Hasta que el tomate que se produce en la Región llega al consumidor final, la cadena de comercialización se puede dividir en dos grandes etapas. La primera tiene que ver con la siembra y la cosecha, mientras la otra abarca desde la llegada al mercado de frutas y verduras y desde allí su distribución a verdulerías o supermercados y almacenes, según los casos.

Para Marcos Sasso, de la Asociación de Verduleros y Feriantes de La Plata y trabajador del Mercado local, “ahora el tomate sobra en todas las verdulerías y en los mercados, la demanda es baja y el precio, como siempre, circunstancial”. Agregó que en poco tiempo se termina la mercadería que llega desde Corrientes y entonces “el cordón hortícola local no solo abastecerá a nuestra región sino también a varias provincias”.

Para Sasso “el valor del tomate lo regula el público consumidor. Son los clientes los que forman los precios de acuerdo a la demanda que generan. Ya no es como antes, ahora si el tomate está caro la gente no lo compra y hay que venderlo al costo o tirarlo. Hubo épocas en que el cajón de tomate llegó a valer $150 y la gente lo reemplazó por otras verduras. Es que en ese momento había poca cantidad, pero sin embargo el precio en las verdulerías bajó porque los clientes no compraban tomate”, apuntó.

Acerca de la calidad del tomate platense Sasso subrayó que “es muy buena y tiene la ventaja de que se cosecha y al otro día está en las verdulerías para ser vendido al público; es bien fresco y eso siempre es una gran ventaja. De todas formas, el tomate que llega desde el norte también es de buena calidad”, sostuvo.

En la Asociación de Verduleros, consideran que “se ha mejorado mucho la semilla del tomate platense, son muy frescos cuando llegan al público por la cercanía que hay con el Mercado y muchos de los productores se dedican a la propia germinación de la semilla”.

MANO DE OBRA

Desde la Asociación de Productores Hortícolas local se habla de unos 5.000 quinteros -la mayoría pequeños productores- que explotan unas 20 mil hectáreas de tierra en el Gran La Plata. En ese cordón verde que incluye la zona de Olmos, Etcheverry, Romero y Abasto, la entidad calcula que trabajan unas 20 mil personas entre quienes siembran, cosechan, mantienen las plantaciones, embalan y transportan la mercadería.

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