Con los comicios en puerta, bajó el precio de la Canasta de alimentos tucumana

Los 25 artículos de primera necesidad que son consumidos por una familia tipo (4 personas) durante septiembre registraron un descenso en el orden del 2,9 por ciento en relación al mes anterior. Sin embargo, los datos emanados desde el INDEC, indican que su medición resultó 577 pesos más barata que la realidad vernácula.
A ocho días de las elecciones nacionales que consagrarán al próximo presidente de los argentinos parece que todo marcha viento en popa en las filas del oficialismo, que de por sí ya saborea con placer lo que será una victoria más que cantada, como así también, y de acuerdo a la mayoría de las encuestas serias, muy holgada con respecto a sus competidores. Este panorama se reafirma de una manera mucho más contundente si el foco es colocado sobre el progreso o desarrollo de uno de los aspectos de significativa sensibilidad para la población, como lo es el nivel de precios que deben afrontar para mantener una calidad de vida dignamente estable.

Si se tiene en cuenta que en agosto pasado se produjo un incremento importante en la valorización de la Canasta Básica de Alimentos (CBA, que define el estrato de la población bajo la cual la misma es considerada como indigente) registrada en la provincia y aún así, con todo el mal humor social a cuestas que puede deparar esta situación, el kirchnerismo obtuvo un acompañamiento abrumador en las urnas durante las Primarias, qué podrá suceder ahora cuando se estableció un descenso en el valor de la CBA, sería la pregunta.

Aunque sea difícil de creer, efectivamente, durante septiembre, el costo en torno a los 25 productos de primera necesidad, que son consumidos por una familia tipo constituida por cuatro personas sufrió una disminución en el orden del 2,9 por ciento en comparación al mes anterior. De esta forma, el guarismo correspondiente a la CBA local se ubicó en los 1.193,71 pesos, resultando 35,70 pesos más barata que hace 30 días atrás (en agosto, esta cifra llegó a los 1.229,41 pesos).

Tales parámetros fueron codificados a través del relevamiento de precios que realiza, mes a mes, EL SIGLO en los principales centros de compra de la Capital, a través de la elaboración de una grilla con los valores promedio de los artículos relevados, para definir cuál es la sensación más palpable al bolsillo ciudadano que debe lidiar con los vaivenes de este proceso económico.

Ahora bien, si la relación de contrastes se efectúa tomando en cuenta la variación suscitada a lo largo de los nueve meses en lo que va del año, surge que desde diciembre de 2010 hasta septiembre pasado, la CBA tuvo un incremento del 19,60 por ciento.

En tanto, si el parangón es anualizado, se obtiene que desde septiembre del año anterior hasta el mes pasado, el encarecimiento fue de un 33,88 por ciento.

Resultaría redundante decir que las diferencias con la medición llevada a cabo por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) son abismales, pero así lo demuestran los datos empíricos. En este caso, para el organismo intervenido por el Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, la Canasta se ubicó en los 616,65 pesos, demarcando una diferencia del 48,34 por ciento inferior a lo planteado por este medio, lo que se traduce que la CBA oficial resulta 577,06 pesos más barata que la realidad tucumana.

Sin embargo, estas disparidades, sumadas a las presiones del funcionario kirchnerista para con las consultoras y ahora también empresas periodísticas que cometan el desliz de poner en duda las estadísticas gubernamentales, parecen no pesar en demasía en la consideración del ciudadano común, pues así lo demuestran los resultados electorales recientes y los que se aproximan. Imbuida en un contexto donde el consumo se convirtió en el engranaje a partir del cual el "modelo" se mueve en su mayor comodidad, “doña Rosa” parece estar atraída más por los programas estatales (como el "Pescado para todos" que por esas casualidades o hechos circunstanciales arribó a la provincia en el tramo final del proceso comicial) que por la credibilidad de los datos macroeconómicos de un país.

Cabe recordar que este matutino, al momento de efectuar el análisis de los valores correspondientes aquí publicados, adopta como base el listado de artículos confeccionado por el propio INDEC en razón del nivel calórico consumido por la familia descripta.

Al momento de elaborar una desagregación de precios, vale señalar que ocho fueron los productos que sufrieron un incremento en sus valores, en tanto diez de ellos tendieron a la baja, mientras que siete artículos no tuvieron variación alguna.

Entre aquellos que demostraron un encarecimiento de precios, pueden mencionarse a los siguientes: polenta (+33,91%), galletitas dulces (+20,84%), sal fina (+19,58%), jugos (+14,68%) y harina (+6,09%).

En tanto, entre los productos que resaltaron por una disminución en su valor, se destacan: hortalizas (-22,28%), frutas (-16,61%), arroz (-7,82%), queso (-7,54%), fideos (-6,15%) y azúcar (-3,51%).

Justamente en lo que concierne tanto a frutas y hortalizas, el factor de estacionalidad jugó un papel preponderante en la reducción de sus precios, puesto que durante agosto, se proyectó una situación a la inversa, demostrando, en ese entonces, fuertes subas que rondaron el 38,59 y el 16 por ciento, respectivamente.

La inflación del Gobierno arañó el 0,8%

De acuerdo a lo consignado por el INDEC, el Índice de Precios al Consumidor (IPC), familiarmente conocido como inflación, se ubicó durante septiembre en el 0,8 por ciento en relación al mes anterior y de 9,9 por ciento con respecto a igual mes de 2010. Con respecto a diciembre del año pasado, el nivel general tuvo una variación de 7,3 por ciento a lo largo de nueve meses. Entre los ítems que demarcaron los mayores ascensos, se ubicaron: "Equipamiento y mantenimiento del hogar" (1,5%), "Atención médica y gastos para la salud (1,2%), "Transportes y comunicaciones" (0,5%).

Cabe recordar que la inflación medida por consultoras privadas y difundida por el Congreso nacional fue del 1,89 por ciento.

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