Comi: "El socialismo debería aceptar la alternancia en el Frente Progresista"

Transcurrieron algunas semanas luego de que la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, haya anunciado que en Santa Fe el rosarino Carlos Comi, ex concejal y actual diputado nacional, será precandidato a gobernador en las internas abiertas del año que viene.
El socialismo, concentrado en la gestión, no se inmutó tras la palabra de su socia en el Frente Progresista mientras el conjunto del radicalismo sigue creyendo en la posible postulación y escalada del intendente de Santa Fe, Mario Barletta.

Hoy Comi reafirma el sendero trazado por Lilita, agrega que otro compañero suyo de militancia, Pablo Javkin, será el precandidato a intendente de Rosario pero además describe un clima tan distante entre los integrantes del frente que gobierna Santa Fe que alguien dudaría hasta del futuro.

—¿Por qué esta decisión explicitada de perfilarse con candidatos propios para 2011?

—La Coalición Cívica ha crecido en la provincia, generó dirigentes en distintos lugares, tiene dos presidentes comunales, en Santa Teresa y en Villada, y concejales y dirigentes con responsabilidades en otros lugares. Nos creemos con derecho a participar en la vida del Frente Progresista en todas las instancias y que éste necesita nuevos aportes para no quedar encerrado en la transmisión hereditaria de las candidaturas más importantes resueltas en el interior de un partido. La alternancia vivifica los frentes, como en Chile y en Uruguay, y aquí debería ser aceptada y promovida.

—Siempre se establece un tiempo para intentar acuerdos. ¿Es que descartaron toda posibilidad de intento?

—Ningún partido puede arrogarse la imposición de candidaturas cuando se está en un frente. Hay buenos nombres en el interior del socialismo pero también en el radicalismo: Mario Barletta es una referencia ineludible a la hora de pensar en los candidatos a gobernador. Y por nuestro lado, nosotros queremos aportar también los nuestros.

—Más allá de los nombres, sean finalmente precandidatos Antonio Bonfatti, Miguel Lifschitz o Rubén Giustiniani, el socialismo tiene su fuerte en Rosario así como el radicalismo en Santa Fe y otras 110 intendencias y comunas. ¿Ustedes donde se harán firmes?

—Tenemos un desarrollo, incipiente pero importante, en 60 lugares de la provincia. El radicalismo tiene su estructura histórica. Y al socialismo, más allá de gobernar, le ha costado mucho desarrollarse, crecer y tener nuevos liderazgos. Además tenemos el plus de una líder que cuando les habla a los santafesinos es respondida. Si el país fuera como Santa Fe Lilita probablemente ya hubiera sido presidenta.

—¿Qué opinan de las gestiones provincial y municipal?

—Creo que en Santa Fe se ha iniciado un cambio importante pero le faltó frescura, quizá fueron demasiado rígidas las formas con las que se concibieron los nodos, por ejemplo, la delegación y asunción de responsabilidades también. En Rosario somos bastante críticos, la segunda gestión de Lifschitz es mala. En verdad, él aceptó de mala gana este segundo mandato y eso se nota. Su cabeza hace años que está en la Gobernación y no se puede estar en dos lugares a la vez. El dato del viernes refleja la encrucijada del intendente: un acto encabezado en la Rural al margen del Frente Progresista, sin convocar siquiera al Partido Socialista; una pollada que organizó apartado y lanzado al puerto que Dios lo lleve.

—La verdad, escuchándolo, se debe decir que no se han dedicado palabras amables, mutuamente, este último tiempo.

—Nosotros estamos dolidos con el socialismo porque el aporte generoso que hacemos en la Legislatura provincial en defensa del gobierno santafesino y en sentirnos parte del frente es contestado en Buenos Aires con sostenidos desmerecimientos hacia Carrió. El socialismo, en el Congreso nacional, se sienta en primera fila para denostar a Lilita. Y la política es una sola, en Santa Fe y en la Nación; somos los mismos. En el bloque de diputados nacionales, el socialismo remarca su relación con Proyecto Sur de Pino Solanas y el GEN de Margarita Stolbizer. A lo mejor estarán pensando en esa sociedad para el 2011 en Santa Fe y no con la Coalición Cívica y el radicalismo.

—¿Discrepan también en el enfoque hacia los Kirchner y el gobierno nacional?

—Creemos que es necesario sostener una oposición fuerte, que se juegue y denuncie hasta el fondo la matriz de corrupción del kirchnerismo. Por ahí tenemos la sensación de que para algunos es más cómodo o lo apropiado hablar en el recinto del Congreso y nada más.

—¿Cómo es que ahora chocan con la Federación Agraria por las retenciones?

—Sostenemos lo que piensa el pequeño productor de norte a sur: eliminación de retenciones en todos los cultivos salvo la soja, bajándola al 25 por ciento. La segmentación es una trampa burocrática y de dependencia de Guillermo Moreno, secretario de Comercio. La posición de la federación en la cabeza de su presidente, Eduardo Buzzi, nos sorprende. No es lo que dicen los pequeños productores; quizás sí lo que piensa Duhalde.

—¿Quién será el precandidato a intendente?

—Pablo Javkin es una figura joven, importante, con una trayectoria en la ciudad, a la que tiene mucho para darle. Es el dirigente con las capacidades para representar cabalmente a la Coalición Cívica.

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