Comercios: Aumentan los asaltos por los denominados “motochorros”

Comercios: Aumentan los asaltos por los denominados “motochorros”
Fueron denunciados dos asaltos en distintos puntos de la ciudad en los que estuvieron involucrados delincuentes solitarios que operaron con la modalidad de “motochorros” contra comercios atendidos por mujeres.
En ambos casos los delincuentes operaron solos y solo se llevaron documentación, tenían el rostro cubierto con el casco.

Este medio pudo saber de los dos hechos que tuvieron características asombrosamente similares. Ambos ocurrieron en altas horas de la noche durante el fin de semana, los dos contra comercios minoristas atendidos en ese momento por mujeres y tras llevarse la cartera de las damnificadas se dieron a la fuga en sus motocicletas sin saber aún la identidad de los mismos.

Alrededor de las 22 horas del domingo, un comercio de la zona del barrio La Pilar ubicado en Pantaleón Gómez al 971 sufrió el primero de los hechos cuando un individuo ingresó y tras un breve dialogo con la responsable, exhibió un arma y se apoderó de la cartera de la mencionada para darse a la fuga velozmente: “Me preguntó si tenia empanadas pero al instante sacó un arma y me dijo ‘esto es un robo’. Creo que el revolver era de calibre 22”, afirmó la mujer asaltada en su charla con Radio Uno y El Comercial.

“Manoteó la cartera que estaba cerca mío y se dio a la fuga, aparentemente estaba solo”, continuó mientras agregaba que la cartera no tenia dinero sino solamente documentos personales: “Ni siquiera preguntó donde estaba la palta, agarró la cartera y se fue. Tenia el casco puesto, habrá tenido 20 años o mas”, dijo la comerciante y añadió que es la primera vez que sufre un hecho como este.

También en Don Bosco

Por otra parte cerca de las 0:15 horas de este lunes, otro comercio sufrió un robo de similares características, ubicado en J. A. Roca al 927, frente a los Monoblock en pleno barrio Don Bosco. Otra mujer, que se identificó como Marcela denunció que mientras atendía normalmente sufrió el ataque de un individuo del que solamente pudo describir que portaba una campera negra y un casco del mismo color para disimular su rostro: “Además tenia una bufanda. Después de pedir una gaseosa saca un arma y me apunta a la cabeza, me exige la cartera”, Marcela relató que el malviviente forcejeó con ella y tras arrojarla al suelo se hizo con el bolso para luego salir huyendo: “Me tiró al piso e hizo un desastre porque tiró todo cuando quise sostenerme de la cartera. Tenía la moto estacionada en contramano, sabia lo que iba a hacer al salir del local”, comentó la entrevistada para luego explicar que el asaltante fugó velozmente.

“Habitualmente hay policías enfrente, por los Monoblock, pero en ese momento no estaban”, afirmó Marcela quien dijo sentirse en shock por la velocidad a la que ocurrieron los hechos:

“Pasó muy rápido, pensé que todo era un chiste. No tenía dinero en la cartera”, dijo.

Antecedentes

Este mes el barrio Mariano Moreno parece ser uno de los elegidos, habida cuenta de la seguidilla de robos que tiene como factor común a los “motochorros”. Lo curioso -según manifiestan testigos- es que se trataría de los mismos delincuentes quienes han intervenido en varios hechos delictivos y con la misma moto.

Una estudiante universitaria también padeció un robo en el barrio Mariano Moreno y en comunicación con Radio Uno relató al respecto que: “Hay chicos que se manejan por la calle en moto, impunemente y están expectantes en este barrio donde transitan muchos estudiantes universitarios que son en gran parte los que residen en este barrio. Muchos son del interior, entonces todos se manejan caminando porque no todos tienen la posibilidad de manejarse en moto, en auto o en remise”

Al contar como sucedió el robo del que fue víctima con otras amigas, dijo que: “Nosotros salíamos de mi casa con unas amigas y al llegar a la esquina, es decir que no caminamos ni media cuadra, entre la Vélez Sarfield y José M. Uriburu, nos interceptaron dos personas andando en una moto, armados con un cuchillo. Nos robaron una cartera con un montón de documentos y aunque después lo material se recupera, del susto que nos pegaron no nos recuperamos más. Ahora vivimos traumadas y no queremos salir ni a la esquina o a comprar a la vuelta por miedo a que nos roben”.

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