La peatonal Junín estuvo desierta, ya que los locales decidieron no abrir sus puertas. La excepción estuvo en panaderías y confiterías.
Pese a que las vidrieras de locales dedicados a la venta de indumentaria hace no más de una semana que se armaron con ropa para la estación invernal, ayer sobresalieron los carteles que indicaban que estaban cerrados al público.
La misma imagen se repitió en el 99 por ciento de los comercios ubicados por la Junín, exceptuando los supermercados, panaderías y alguna que otra florería. Lo llamativo fue que una disquería tenía abierta sus puertas, aunque no registró ninguna venta pese a encontrarse al lado de un supermercado en el que ingresó más de un cliente.
En el contexto actual en que permanentemente los consumidores se quejan de los precios elevados en general, así como desde los comercios del ritmo de las ventas, no implementaron estrategias para atraer a algún cliente que coopere con la economía local.
DÍA ATÍPICO
Los supermercados de cadenas locales ubicados en el micro centro abrieron sus puertas pese a que la masa de consumidores fue baja en comparación a un día normal. La misma decisión se tomó para los comercios más grandes del mismo rubro de cadenas internacionales, a diferencia del comercio de una marca nacional ubicado por la peatonal que decidió permanecer cerrado.
Abstraídas de la soledad de la peatonal, en las panaderías y confiterías se observó un micro clima cálido debido a la cantidad de gente que decidió desayunar afuera de sus hogares, así como ir a retirar los pedidos hechos con anticipación de comidas alusivas a la fecha.
"Para conmemorar el Día de la Independencia preparamos locro y mbaipú de pollo, y ya tenemos pedidos para la noche", comentaron a EL LIBERTADOR desde una confitería ubicada por Junín casi Mendoza.
Diferente fue la situación para una panadería que en la Capital sólo cuenta con dos sucursales, y en más de una ocasión en la ubicada en el micro centro, los clientes hacen fila para poder comprar sus panificados. En el comercio indicaron que "se vendió algo de facturas, pero un 80 por ciento menos". Los vendedores manifestaron tal decepción, que por la tarde no abrieron sus puertas, ya que el día lo daban por perdido.
En cambio en aquellos locales que imponen precios para un público de mayor poder adquisitivo las ventas aumentaron entre un 20 y 100 por ciento más. "El sector de la panadería tuvo clientes toda la mañana", ejemplificaron en una confitería.
DIFERENCIAS
"PATRIAS"
"El Día de la Independencia es en el que más se prende la gente para comprar", señalaron en una tradicional panadería correntina, pero en los demás comercios del mismo rubro indicaron que las ventas aumentan el 25 de Mayo.
"El 25 de Mayo es la fecha en la que más se vende", dijeron desde el local que por la tarde no abrió sus puertas debido a las escasas ventas que registraron por la mañana.
"En los feriados, el mayor movimiento se registra por la tarde, mientras que a la mañana hay momentos en que hay mucha gente y otros en que no hay nadie", admitieron en un comercio ubicado por Mendoza e Irigoyen.
La situación fue distinta para los lugares donde se ofrece menor variedad de productos, localizados en alfajores de una reconocida marca nacional. "En los feriados se trabaja igual que cualquier día, aunque hoy se vendieron menos alfajores", manifestaron.
Las ventas fueron dispares entre las panaderías que se animaron a abrir, a diferencia de los comercios dedicados a otros rubros que ayer, casi en su totalidad, no atendieron al público.
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