El titular de la Came tildó a los comerciantes de estos espacios de “delincuentes”. Desde Fedecom piden “no reconocer como fenómeno social algo que es completamente ilegal”.
Este malestar sectorial se hizo palpable ayer en el marco del acto de celebración del 30º aniversario de la Federación Comercial (Fedecom), con el presidente de dicha entidad, Rubén Martos, y el titular de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Osvaldo Cornide, solicitando a las autoridades una rápida acción para frenar esta expansión del comercio informal.
“Curiosamente, en la provincia donde funciona La Salada, existe la Arba (Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires) que persigue a todos los que pagan, quedándose con fondos que no les corresponden”, disparó Cornide en contacto con la prensa local. Más tarde, frente a una audiencia de unos 300 dirigentes empresarios cordobeses, el mandamás de Came fue más duro aún en sus críticas, afirmando que Arba, “en lugar de controlar a los delincuentes (sic) de La Salada, persigue a los comerciantes”.
Martos, por su parte, enumeró en su discurso los desafíos y temas a resolver de cara al futuro, entre los que destacó “la competencia desleal de Saladas, Saladitas y otras cosas que hay dando vueltas”. “La gente se tienta con comprar barato y no sabe que detrás de eso hay empleo en negro, contrabando, robo, delincuencia. No es bueno reconocer como fenómeno social a algo que es completamente ilegal”, subrayó para luego solicitar “que las autoridades pongan énfasis en terminar con esto que de ninguna manera es un beneficio para la sociedad”.
En esta misma línea, Cornide remarcó que “las autoridades del país, las provincias y municipios tienen que tomar una determinación: o actúan a favor del comercio legalizado o avalan el negocio ilegal”. “Hay una connivencia de los poderes públicos, si no, no se justifica que sigan funcionando estos mecanismos”, amplió el dirigente.
De todos modos, Cornide considera que legalizar estas ferias, tal como pretende la Cámara de Comercio de Córdoba por medio un proyecto de ordenanza recientemente presentado ante el Concejo Deliberante, es muy difícil. “El formato de La Salada es incontrolable, porque el origen, mecanismo y esencia de las saladas es la evasión impositiva, vender cosas falsificadas y robadas, y el empleo en negro”, explicó.

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