El comercio sólo facturó un 8% más que el año pasado

La suba en los ingresos de los negocios estuvo muy lejos del índice real de inflación; lo que, en los hechos, implicó una reducción del mercado
El comercio riocuartense está golpeado. Si bien la facturación creció con respecto a 2011, lo hizo a un ritmo que está por debajo de la inflación, incluso si se considera como valedera la cifra oficial del gobierno nacional. Entre el año pasado y el actual, los negocios de Río Cuarto -considerados todos los rubros- apenas movieron un 8,1 por ciento más que en igual período del año anterior. Si se tiene en cuenta que el crecimiento real del costo de vida está por encima del 20 por ciento, la caída en el negocio es significativa.

Los comercios locales facturaron más porque los precios de las mercaderías aumentaron; no porque el mercado haya crecido. Al contrario, se contrajo. Los datos surgen de la recaudación municipal en el impuesto al Comercio y la Industria. Durante el primer semestre de 2011, ese sector le aportó a la Municipalidad 41,5 millones de pesos. Al 30 de junio de este año, los negocios aportaron 44,9 millones de pesos. Esa cifra implica una suba en términos nominales de apenas el 8,1 por ciento.

Para tener una idea más palpable de la reducción del mercado, hay que considerar que los 3.238 locales que según la Secretaría de Comercio tiene la ciudad tributaron, todos juntos, sólo 560 mil pesos más por mes.

Es decir, el incremento de los costos -sueldos, alquileres, tarifas de la electricidad, entre otros- estuvo muy por encima de esas cifras que está registrando el mercado riocuartense. Estos datos se complementan con otras noticias negativas para el sector comercial. Según la Cámara Mercantil, también cayeron las solicitudes de cuentas corrientes. Esto es, la cantidad de clientes que compran con créditos propios de los comercios. Hasta el año pasado, eran unos 2.200 créditos los que se tramitaban; este año esa cifra bajó a 1.516 en agosto.

Las arcas, alicaídas

La merma en la actividad comercial no solamente complica a los propietarios de los negocios; además, el Estado está sintiendo los efectos de ese parate. Más aún si se trata de una ciudad netamente comercial como Río Cuarto.

Las proyecciones que había realizado la Municipalidad estaban muy por encima de lo que terminó arrojando la recaudación de Comercio e Industria. La Secretaría de Economía arrancó el año previendo una suba del 20 por ciento en ese rubro, lo que le hubiera aportado, en total, 50 millones de pesos durante el primer semestre. Sin embargo, por el estancamiento de la actividad, el ingreso fue, en realidad, inferior en unos 5 millones de pesos. Es decir, hubo una diferencia de 833 mil pesos mensuales entre las expectativas y la recaudación real.

Tampoco los demás impuestos propios le aportaron demasiado a la Municipalidad. El Inmobiliario, por ejemplo, recaudó 17,5 millones de pesos en el primer semestre, lo que implicó una mejora nominal de apenas el 4,7 por ciento. El Emos tuvo un mejor comportamiento pero también todavía lejos de la inflación; la recaudación apenas se incremento un 11,9 por ciento.

El impuesto propio que marchó al ritmo de la inflación fue Patentes, pero fundamentalmente porque el precio de los autos se actualiza de manera automática de acuerdo a los valores de mercado.

La única suba notoria, a pesar de las quejas que ha venido planteando el gobierno de Juan Jure, se produjo en la coparticipación, que registró un crecimiento del 29,6 por ciento. Aportó 13,8 millones más en sólo 6 meses.

Algunas áreas gastaron hasta el 70% del presupuesto

A mitad de año, cuando se cerró el segundo informe trimestral del año, algunas áreas municipales ya habían comprometido más de 85% del presupuesto. Ese es el caso, por ejemplo, de la Secretaría de Servicios Públicos que al 30 de junio ya le había puesto destino al 85,22% de su presupuesto. Detrás le seguía Economía, con el 70,89 por ciento. Y Obras Públicas, con el 64,68 por ciento.

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