El plan de regulación lanzado por el Gobierno obliga a trabajar con habilitaciones precarias a un muchos locales.Con las regulaciones se busca que los edificios públicos y privados tiendan a uniformar el aspecto del centro.
En la actualidad hay 422 comercios que se encuentran operando con permisos provisorios, por no poder cumplir con algunas de las exigencias que plantea el Gobierno provincial para el casco histórico de la ciudad. Algunos de estos comerciantes tienen sus negocios desde hace más de una década y se encuentran en situación precaria.
Esta cifra se desprende de las reuniones que sostuvieron la Cámara de Comercio e Industria de Salta, el Consejo de Ciencias Económicas y otros organismos, con los gobiernos municipal y provincial, buscando facilitar a sus asociados el acceso a la normalización.
Según algunos empresarios, las normativas del PRAC no se adecuan a la realidad de sus actividades, lo que va en detrimento del proceso generador de divisas. Algunos de ellos ya anunciaron su intención de avanzar en la recuperación de esos espacios por vía judicial. La comisión del Copaups, encargada de definir cómo se aplicaría la idea del PRAC, se conformó con los arquitectos Jorge Klix, Isolina Correa y Solana Cornejo, que aún la integran.
Salta, reconocida por su arquitectura ecléctica, con épocas diferentes que se superponen a cada paso a través de sus edificios, ha tenido cambios sustanciales que, sin dudas, han hecho necesario el dictado del PRAC. En su elaboración, la comisión de arquitectos propuso un reglamento sobre la cartelería y exposición en el espacio público, la paleta de colores a utilizar en los inmuebles, la exhibición de aires acondicionados y otros, la erradicación total de toldos del área centro, etc.
Las nuevas reglamentaciones provocaron inconvenientes en el comercio local, por ejemplo, la quita de los toldos del café del hotel Salta. Y, al no poder cumplir con algunas de ellas, los propietarios comenzaron a quedar fuera del sistema.
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