Aseguran que perdieron clientes por esta situación que tendría varios años. Iniciaron tareas de reparación.Comerciantes cortaron el transito en avenida Besares por un derrame cloacal
La protesta comenzó cerca del mediodía, y según los frentistas, “la decisión fue tomada después de mucho esperar soluciones a un problema desagradable que ya está afectando los negocios”.
Sin previo aviso, los comerciantes de avenida Besares tomaron sus vehículos particulares y los atravesaron sobre el carril norte-sur de la avenida, e intentaron quemar cubiertas del otro lado de la platabanda, pero la policía llegó a tiempo para impedirlo.
No obstante, en la zona se complicó la circulación, al punto tal que comerciantes de la cuadra siguiente se presentaron muy molestos para exigir que levanten la protesta, ya que se sentían perjudicados.
Choques
“A esto hemos tenido que llegar, a pelearnos entre los mismos vecinos y comerciantes, porque nos culpamos entre nosotros”, dijo Liliana Nazar, propietaria de un bar que asegura que su negocio perdió rentabilidad casi en un 60% en los últimos meses “porque los clientes no pueden tolerar el fuerte olor del líquido que se escurre por la cuneta”.
María Laura Carrizo tiene una panadería justo en frente al lugar de donde brotan los desechos cloacales, y esta situación derivó en una multa que le aplicó Calidad de Vida de la Municipalidad, por denuncias de clientes que consideran que su salud está en riesgo al consumir productos elaborados a metros de un foco infeccioso.
“Lo mío es insólito. La Municipalidad le hizo una multa porque vendo productos panificados en estas condiciones. Pero tampoco puedo cerrar el negocio, porque de eso vivimos. Además, no es mi culpa lo del derrame, son por las cañerías de la calle que son muy viejas”, argumentó la mujer.
Situación similar viven los propietarios de una verdulería ubicada a 20 metros del lugar donde se produce la salida de los desechos, y una fábrica de sandwiches que está en la esquina de Sáenz Peña y Besares.
“Todos los comerciantes estamos afectados, desde el que vende ropa, hasta el que vende autos y comidas, porque la gente no aguanta el olor y se va al minuto. Pero lo más preocupante es que el Hospital de Niños está a media cuadra, y en ese lugar hay chicos enfermos”, advirtió otro de los vecinos afectados.
Según Nazar, las gestiones para solucionar este problema comenzaron hace varios años, pero hasta ayer solamente consiguieron que la empresa prestadora del servicio realice desobstrucciones de la cañería, que tendría más de 70 años de antigüedad.
En su caso, dijo que el baño de su negocio sufrió el hundimiento del suelo y de las paredes, aparentemente porque los líquidos cloacales estaban socavando el terreno.
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