Esperan que los trasandinos hagan levantar las ventas, pese a las restricciones cambiarias.
Es que si vienen con dólares frescos para gastar, no podrán hacerlo pagando directamente en los comercios, dadas las restricciones del Gobierno.
Por lo tanto deberán cambiar sus billetes mediante la opción legal, en una casa específica, al valor oficial que en Mendoza ronda $ 4,58, aunque también podrán hacerlo con “arbolitos” o en las llamadas “cuevas” donde, con una cotización para la compra cercana a los $ 6, otorga a su usuario un claro margen a favor.
Esto último terminará beneficiando a los comerciantes locales, que podrán recibir a visitantes con más dinero para gastar.
Pero afirmar eso los deja en una posición ciertamente incómoda, ya que si bien esperan con ansiedad la fecha vacacional “para levantar el deprimido mercado”, nadie busca recurrir a cuestiones ilegales para mejorar las ventas.
A mediados de febrero de 2002, en un país todavía convulsionado por la crisis de fines del año anterior y con una moneda nacional recientemente devaluada, la cotización del dólar, que pasó rápidamente de $ 1 a $ 1,80, se convirtió en una inesperada solución para la alicaída actividad turística.
“Aprovechá un buen cambio. Vuelve a Mendoza” decía uno de los eslóganes divulgados, tras una idea de la Federación Económica de Mendoza (FEM) y de la Asociación de Hoteleros Gastronómicos.
“Fue una oportunidad que en aquella época se aprovechó muy bien”, señaló el hotelero Jorge Segovia, uno de los impulsores de la estrategia, aunque reconoció que “ahora los tiempos son otros” y explicó: “Hoy no está deprimido el turismo, pero sí es cierto que existen conveniencias con respecto al dólar 'blue' y la llegada de extranjeros, sobre todo para los comerciantes”.
Por su parte, Adolfo Brennan, referente de la Cámara de Comerciantes local (Cecitys), adujo que la actual “no es la misma situación”, aclarando: “En aquel tiempo los negocios recibían dólares. Ahora no pueden hacerlo. Además, la compra de dólares con 'arbolitos' o en las 'cuevas' es ilegal”.
Sin embargo Brennan reconoció que “los comerciantes esperan que lleguen los turistas y que gasten lo que más puedan” en sus negocios, y abogó: “Si todo se blanqueara, sería mucho mejor, porque es indudable la conveniencia que existe con un dólar más caro”.
Bienvenidos
Para Adolfo Trípodi, presidente de la FEM, la situación sería netamente favorable. “Si vienen, aunque sea en esas condiciones, bienvenidos sean”, resaltó el empresario, y agregó: “Más allá de situaciones en las que uno no tiene participación, que el cambio favorezca a los extranjeros puede ser muy buen negocio para Mendoza”.
Según su posición, “puede haber una invasión turística similar a la que se vivió en 2002, con un dólar blue cercano a los $ 5,80. Eso puede ayudar a levantar el deprimido comercio local”, enfatizó.
Precisamente preocupada por mejorar las ventas de los negocios del centro, Susana Caballaro, actual titular de la Cecitys no dudó: “A nosotros nos conviene que el turista venga y compre. Si trae más dinero para gastar, mejor. Si hace negocios acá, mejor también”.
Pero hizo la salvedad. “De todos modos, no se puede pensar en cuestiones ilegales”, afirmó.
Lo cierto es que en las vacaciones de invierno muchos extranjeros llegarán a Mendoza con distintas monedas para gastar.
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