Los negocios de venta de celulares y otros productos tecnológicos se han convertido de un tiempo a esta parte en blanco fácil de los delincuentes, quienes centraron su accionar en la zona céntrica.
De acuerdo con lo que relatan, pese al flamante ingreso de nuevos agentes para engrosar las filas de la fuerza, el envío de éstos a la calle no tendría aún frutos.Por el contrario, los comerciantes acusan que toda la zona céntrica se encuentra desprotegida durante la noche.
En la madrugada de ayer, aproximadamente a las 5.30, un grupo de ladrones ingresaron a un local comercial ubicado en calle Sarmiento al 718, antes de llegar a San Martín. Éstos realizaron un boquete en un lateral y con todo el tiempo del mundo fueron llevándose equipos de telefonía móvil, una notebook, un monitor LCD y diversos accesorios para celular, todo valuado aproximadamente en 20 mil pesos. Sin embargo, su accionar fue descubierto por la propietaria del lugar, quien fue advertida del ilícito.
En diálogo con El Esquiú.com, Griselda Ibáñez, la dueña del lugar, relató los momentos posteriores: “Yo me entero por un mensaje de texto que me envió un amigo diciéndome que había extraños entrando al local. Por suerte me acompañó un primo a ver”, indicó la mujer.
Ibáñez indicó que al ingresar divisó al malviviente sacando la cabeza por el boquete, ante lo cual éste se dio a la fuga. Fue perseguido a lo largo de una cuadra por el primo de la propietaria, hasta que abordó un colectivo en calle Chacabuco. Allí fue aprehendido por un policía que viajaba hacia su lugar de trabajo.
“Fue algo que ya venían estudiando, un vecino me contó que ayer había alguien sacándole fotos al edificio. Esto es zona liberada, se tomaron todo el tiempo del mundo y actuaron prolijamente. Mirá la proximidad con Casa de Gobierno (una cuadra) y no se puede estar tranquilo, siempre estamos expuestos”, reclamó la mujer.
El muchacho detenido finalmente fue identificado como Roque Emanuel López, de 19 años, quien quedó detenido y por la mañana fue imputado e indagado por el fiscal Roberto Mazzucco, a cargo de la Unidad de Delitos Criminales.
Frecuencia
Además de este episodio, el pasado miércoles el dueño de un comercio de la firma “Personal”, ubicado en calle Maipú entre Chacabuco y San Martín, se salvó de ser asaltado por un grupo de sujetos a bordo de un automóvil. El propietario, de apellido Gould, indicó a este medio que alrededor de las 3.30 escuchó la explosión de la puerta de vidrio frontal y al salir a mirar divisó a un automóvil Volkswagen Gol de vidrios polarizados que emprendía la fuga. A los pocos minutos del atentado, los sujetos volvieron para ver si tenían pista libre para entrar a robar, pero al verlo en el lugar desistieron de sus intenciones.
“Tuve que realizar cinco o seis llamadas para que me atienda la policía, después se demoraron unos 20 minutos en llegar y la Judicial, 40 minutos más. En toda la noche ya no pude dormir”, señaló Gould respecto al lento accionar policial, a la par que añadió que le dijeron que es muy poca la policía que trabaja de noche para cubrir todo el territorio capitalino.
Cabe recordar que hace poco tiempo también fue azotado por la delincuencia el local de celulares de Chacabuco y Sarmiento, el cual fue robado dos veces en la misma semana.
Electrónica
En otro hecho acontecido durante el domingo, sujetos desconocidos ingresaron a un local de electrónica ubicado en Tucumán al 941, a una cuadra de la jefatura de policía, luego de violentar el candado de un portón.
Según lo denunciado por los dueños del lugar, los malvivientes se habrían apoderado de una caja fuerte cuyo interior tenía alrededor de 1.400 pesos, cheques y joyas de oro, para luego darse a la fuga. El hecho aún está siendo investigado por la Justicia.
Modus Operandi
La metodología a la hora de robar un local comercial suele ser la misma: los malvivientes rompen una vidriera a pedradas y huyen. A los pocos minutos dan una vuelta por el lugar y si no ven a nadie, ingresan a llevarse todo lo que esté a su alcance. Casi siempre actúan con la complicidad de alguien que los espera en un vehículo en las cercanías.
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