Es un emprendimiento privado encabezado por Jorge Martín y desarrollado íntegramente por profesionales y obreros locales.
El emprendimiento nace de la inquietud de un bolivaren-se decidido a efectuar una fuerte inversión que, en este caso, no solamente apunta a la realización de un buen negocio, sino también a embellecer la ciudad y dotarla de servicios que ayuden a su crecimiento.
Jorge Martín, hombre conocido desde hace muchos años por su dedicación al tema Seguros, es el inversor que compró un terreno enfrente del hospital con la idea puesta en la concreción de un hotel. Asegura que se manejó más por pálpitos y gustos personales que por estudios de mercado y se lo nota orgulloso con el empren-dimiento en marcha. Emprendimiento que, asegura, ya está dando ocupación a mucha mano de obra local y generando ventas a las empresas proveedoras de materiales de esta ciudad, ya que es su decisión y la de los profesionales con los que cuenta para llevar adelante el proyecto, que todo el esfuerzo redunde en beneficio de actores de esta comunidad.
"Cuando compré el terreno a la familia Carlé -cuenta Martín-, comenzó a nacer la idea de construir un hotel. Fue en ese momento cuando comenzamos a hablar con Mauro Peret (el arquitecto bolivarense), para darle forma a un proyecto que nos convenciera y desde agosto del año pasado que ya estamos trabajando en la obra".
¿Cuántas habitaciones están previstas?
"Será un hotel de 46 habitaciones más bar, restaurante, sala de convenciones, gimnasio, pileta y estacionamientos, alcanzando la categoría de tres estrellas. Hemos comprado un terreno a la familia Gandola, que da a la calle Olavarría, para dar lugar allí a la zona de estacionamiento".
Una vez finalizado, ¿cuántas personas ocupará?
"No le he analizado minuciosamente, pero imagino que no menos de 15 personas".
Mauro Peret, presente en el diálogo mantenido el martes en nuestra Redacción, aseguró que, más allá de la decisión que Martín tomó sin analizar el mercado, hay efectivamente un déficit de camas hoteleras en Bolívar, especialmente en algunos períodos estacionales y puso énfasis en resaltar la importante ocupación de mano de obra local.
Al respecto elogió la participación del arquitecto Víctor Garrote, quien también participó del diálogo periodístico, a cuyo cargo estará la dirección general de la construcción y el manejo del equipo de trabajo organizado al efecto.
"En el caso de este proyecto, dijo Peret, hemos hecho un análisis de investigación sobre los hoteles de la zona, para ver -en diálogo con los propietarios-, las ventajas y problemas de cada uno de ellos; especialmente para intentar evitar errores. Una vez hecho esto, afinamos un poco más el proyecto, armamos el legajo técnico con la participación de Rafael Porris y Noelia Gonzalo. Terminado todo esto hubo que definir la estructura de bases, para lo cual consultamos al ingeniero bolivarense Francisco Bissio, quien está trabajando en La Plata y tiene una capacitación muy importante al respecto".
Consultado Víctor Garrote acerca del plazo para la finalización de obras, aseguró que todo dependerá del cumplimiento de las sucesivas etapas planteadas, pero imagina que demandará no menos de tres años de trabajo. "Lo importante es hacerlo bien y creo que estamos en muy buen camino por el excelente diálogo que mantenemos con el equipo de proyecto y con el comitente de la obra. Es fundamental también contar con obreros calificados, que tenemos y muy buenos en Bolívar. Es resaltable que trabajamos durante 4 meses sin que se vea prácticamente nada. Era solamente invertir sin ver demasiados avances en la obra, porque trabajamos específicamente en la fundación. A partir de ahora comenzará a verse aflorar el edificio, que contará con planta baja y dos pisos. El subsuelo es todo sector de servicios, tanques y sanitarios de personal. La obra tiene un gran desarrollo por la extensión del terreno y se completarán más de 500 metros cuadrados por planta".
¿Podemos conocer montos de la inversión a realizar?
Martín: "Cuando comenzamos a hablar con Mauro (Peret) de este tema, la inversión era una y cuando finalice la obra va a ser totalmente diferente. Estamos hablando de una inversión importante, obviamene, pero no es bueno aventurar cifras ya que, a lo largo de tres o cuatro años de trabajo, con una inflación del 25 por ciento anual, solamente por eso ya los números varían sustancialmente. De cualquier manera, nos hemos organizado con Mauro y con Víctor (Garrote) para establecer presupuestos parciales, por etapas".
Les comentamos a nuestros entrevistados la sorpresa agradable que nos deparó el proyecto, especialmente por la decisión tomada a la hora de invertir en él. En épocas en las cuales mucha gente que cuenta con dinero líquido prefiere conservarlo en divisas, o bien destinarlo a la especulación, es valorable que alguien lo vuelque a este tipo de emprendimientos que son llamados a beneficiar a la comunidad en su conjunto. La reflexión dejada al respecto por el arquitecto Mauro Peret, quizás sea el mejor cierre de esta nota: "el proyecto fue muy tentador de entrada, no sólo por la envergadura de la obra, por su escala, sino porque desde el primer minuto con Jorge se habló de que la inversión fuera para Bolívar, para la gente de Bolívar, para los profesionales, obreros y prestadores de servicios y comercios de Bolívar. Eso es muy interesante, porque en los últimos 10 años se han comenzado a ver obras en altura en esta ciudad y esas estructuras se han hecho, casi todas, con gente de afuera. No está mal, simplemente es otra forma de encarar las cosas; pero siempre es bueno defender el mercado interno y este proyecto lo tiene en cuenta. Es un lindo ejemplo para todos los que trabajamos en él, para poder demostrarnos que somos capaces de hacerlo".

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