A 10 días de comenzado el invierno, ya se liquida la ropa de temporada

Algunos negocios sintieron una baja en las ventas de hasta 30 por ciento respecto al año pasado. Dicen que influyó la temperatura, hasta aquí con pocos días fríos. Pero también hablan de un clima “enrarecido”

Los carteles de rebajas parecen multiplicarse en el centro. Apenas 10 días después de comenzado el invierno, los comercios de indumentaria ya empezaron a liquidar la ropa de estación.

Los dueños y los empleados admiten que las ventas no son buenas. Dicen que están hasta un 30 por ciento por debajo de lo que se comercializó el año pasado en esta misma época, y señalan dos posibles causas. La falta de días fríos, por un lado, y cierto enfriamiento del consumo, por el otro.

Cada vez más vidrieras promocionan rebajas en los precios de la ropa de invierno. Lo que llama la atención es que esta conocida estrategia de venta llegó más temprano que de costumbre.

Para Carlos Brancher, presidente de la Cámara Mercantil del Cecis, el movimiento es habitual en las franquicias de las grandes fábricas de ropa.

En general, explicó el dirigente, el grueso de las rebajas se hacen a fines de julio y principios de agosto, promediando el invierno.

Sin embargo, las cosas parecen haberse adelantado, sobre todo entre las cadenas de tiendas. Tal como explicó, las sucursales de las grandes fábricas de ropa corren con algunas ventajas competitivas importantes.

Entre otras cosas, dijo Brancher, tienen un margen de ganancia más grande “porque no tienen interme-diarios, y pueden bajar más los precios para liquidar mercadería”.

Así y todo, más de un comercio independiente empezó a liquidar mercadería la semana pasada.

“Exigidos”

Lo cierto es que junio y julio vienen demasiado tranquilos. Sobre todo, para los comercios que tienen mercadería de alto costo.

“Los que están más exigidos empiezan a liquidar, aunque la ma-yoría lo hace a fines de julio o principios de agosto”, señaló Brancher.

Pero las cosas se adelantaron porque el invierno no fue bueno y porque los compromisos bancarios empiezan a apretar a los comerciantes.

“Al no haber vendido bien en mayo, no hay liquidez y hace falta plata”, dijo el dirigente sectorial.

Por lo general -apuntó Brancher-, los comercios compran la mayor parte de la ropa en el mes de mayo, pagando por adelantado con cheques para junio y julio.

El problema comienza cuando las ventas no son las que se esperaban, porque, “si no hay liquidez, esos cheques empiezan a rebotar”.

Hasta 30% menos de ventas

Por otra parte, el titular de la Cámara Mercantil admitió que el consumo de indumentaria bajó este año en comparación al anterior, influen-ciado por varios factores.

“Lo que vemos es que esta temporada se está vendiendo hasta ahora un 20 o 30 por ciento menos que el año pasado”, indicó.

“La situación económica parece estar complicada y se nota que hay incertidumbre entre la gente. El ambiente para el consumo está un poco enrarecido”, aseguró Brancher.

Sin embargo, no le restó importancia a otro factor, como el clima. “Hasta ahora casi no hubo frío intenso, como sí lo hubo el año anterior”, señaló.

“Lo cierto es que la situación es preocupante”, aseguró.

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