Los coches impecables, todas unidades 0 kilómetro, con un colorido acaso menos impactante que el colorado de los vehículos de Plaza y Mayo, vistieron ayer con su novedosa presencia la nueva geografía urbana en materia de transporte urbano de pasajeros.
Luego de un comienzo impactante, con la llegada de modernas unidades de piso super bajo, el servicio de Plaza y Mayo comenzó a ser cuestionado en su día a día por los usuarios, como consecuencia de sus incumplimientos horarios, sus inesperados cambios de recorridos, el mal estado de los coches y las repetidas roturas de sus unidades. Las casi 10 mil multas labradas por los inspectores del municipio en los últimos dos años llevaron a que finalmente el intendente interino, Gustavo Bevilacqua, decretara, en febrero último, la caducidad del contrato. A partir de ese momento se abrió una gran incógnita sobre el futuro de la prestación. El propio municipio asumió parte del desafío tomando, a través de la Sociedad Anónima de Participación Estatal Mayoritaria (Sapem), la administración de la 502, mientras que Rastreador Fournier tomó la 505, primero, y la 513, después. Si bien Plaza-Mayo debían seguir funcionando por dos años al menos, la cuestión quedó definitivamente resuelta con la aparición en escena del empresario local Gabriel Chiucariellio, quien presentó una carta de intención al municipio para operar siete de las nueve líneas restantes, mientras que Bahía Transporte Sapem absorbería otras dos (504 y 519A).
Ayer, con un día radiante, a pleno sol, los 78 nuevos coches salieron a las calles, como parte de una renovación que ahora deberá atender la más crítica de las situaciones: dar una respuesta adecuada a los vecinos, mantener su eficiencia en el tiempo y, sobre todo, revertir la mala imagen del servicio en los últimos años para lograr que los bahienses vuelvan a considerar al ómnibus como una alternativa seria y confiable.
Una nueva etapa está rodando. Con una flota de casi 190 vehículos, buscando ofrecer una respuesta adecuada a los casi 25 millones de pasajeros que cada año recurren al ómnibus como medio de transporte para sus quehaceres diarios. Es de esperar que tanto las empresas, como el municipio y los usuarios se encuentren a la altura de las circunstancias, en esta nueva página que se comienza a escribir.

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