Comenzó el escrutinio definitivo de las elecciones municipales

Leonardo González Zamar, vocal de la junta, precisó que la consolidación de los datos que resultan de las actas de escrutinio "se realizará todos los días hábiles, de 14.30 a 20.30, hasta terminar, en la sede de la junta", ubicada en el centro de la Capital cordobesa.
La Junta Electoral Municipal de la Ciudad de Córdoba comenzó el escrutinio definitivo de los comicios celebrados el domingo, ocasión en la que el radical Ramón Mestre resultó elegido intendente.

"El escrutinio se desarrolla con total normalidad, en presencia de los fiscales partidarios y de los apoderados de las fuerzas políticas que participaron de los comicios", aseguró Leonardo González Zamar, vocal de la junta.

El magistrado precisó que la consolidación de los datos que resultan de las actas de escrutinio "se realizará todos los días hábiles, de 14.30 a 20.30, hasta terminar, en la sede de la junta", ubicada en el centro de la Capital cordobesa.

El escrutinio provisorio, realizado por la empresa Correo Oficial de la República Argentina S.A., concluyó el domingo a la noche con el conteo de 2.910 de las 2.939 mesas que habían sido habilitadas y, según el cual, votaron 721.356 de los 992.313 electores que podían hacerlo (72,69 por ciento).

Como consecuencia del escrutinio, Mestre (UCR) obtuvo 235.188 votos (35,65 por ciento), seguido por la peronista disidente Olga Ruitort (Fuerza de la Gente), con 182.314 sufragios (27,63 por ciento) y por el actual vicegobernador, el justicialista Héctor Campana (Unión por Córdoba), con 140.579 votos (21,31 por ciento).

A diferencia de lo que ocurría antes, en estos comicios, el votante recibió una única BUS, que brindaba al elector la posibilidad de que sufragara por una lista completa (para todos los cargos en juego) o que pudiera efectuar combinaciones y sufragar por los postulantes de una lista para una categoría (intendente y concejales) y optar por otra nómina (para la votación de miembros del Tribunal de Cuentas).

Los electores debían marcar su opción política en la boleta, para lo cual recibían una lapicera con la que hacían una cruz o tilde en su preferencia y para que, eventualmente, pudieran realizar combinaciones según las categorías de cargos en juego, tras lo cual introducían la BUS directamente en la urna y no en un sobre, como sucedía antes.

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