El jueves de la semana pasada se realizó la primera reunión entre la Secretaría de Servicios Públicos y la ATAP (que agrupa a las 11 empresas que manejan el transporte público de pasajeros).
La principal causa de la revisión tarifaria es el pedido de aumento de sueldos que los choferes están negociando a nivel nacional en paritarias. “Esta semana comenzó la negociación salarial con la UTA en el Ministerio de Trabajo. Los choferes están solicitando un aumento de $1.000 en sus háberes retroactivo al mes de enero”, comentó Salvá.
Si la suba del boleto se concreta, serviría para amortiguar el incremento de sueldos. Actualmente, un chofer cobra de básico $5.660, 10 y por viáticos $340, entre ambos conceptos (sin tener en cuenta antiguedad), el salario alcanza los $6.000. Con la suba, el sueldo llegará a los $7.000.
El tema del combustible ya no representa un problema. A principios de enero, los empresarios del transporte abonaban $5,20 por litro de gasoil. Pero luego de que la Secretaría de Comercio, liderada por Guillermo Moreno, interpusiera una demanda contra las petroleras, ahora el litro del combustible lo pagan a $4,60, lo que implica un ahorro de $500.000 mensuales (entre todas las empresas).
“Hoy (por ayer) vinieron funcionarias de la Secretaría de Comercio para corroborar que las petroleras estén cumpliendo con el costo del combustible establecido”, comentó Salvá.
La semana que viene habría otra reunión con Campos, en la que seguramente habrá más definiciones porque las paritarias podrían arribar a algún puerto y determinar el incremento que se les otorgará a los choferes finalmente.

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