Con una fuerte custodia policial y de Gendarmería, camiones recolectores de residuos y topadoras derribaron algunas de las precarias viviendas asentadas sobre la vereda de la calle Portela, en el Bajo Flores. Hasta el momento, sólo 60 personas de las 245 que viven allí desde hace seis meses, decidieron irse. El resto anticipó que resistirá la medida hasta que el gobierno porteño no les garantice un lugar donde ir.
Esas cantidades de dinero fueron las que el Ministerio de Desarrollo Social, al frente de María Eugenia Vidal, compañera de fórmula de Mauricio Macri, les otorgó en respuesta a la demanda de ser incluidos en un plan de viviendas que pidieron los vecinos.
Si bien son varios los que resisten la medida, algunas personas sin familia aceptaron retirarse del lugar mientras que el resto, que decidió permanecer, no podía salir del lugar.
El predio, ubicado en Riestra y Portela, está vallado por personal de la Policías Federal sobre Riestra, entre Lafuente y Portella, mientras que por Acosta hay personal de la Policía Metropolitana y de Gendarmería.
El desalojo de "La Veredita" decidido por la jueza contravencional Claudia Alvaro, tenía que realizarse ayer tras una postergación el 18 de mayo pasado. Desde entonces hubo cinco postergaciones.


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