Comenzó la búsqueda del nuevo mayordomo del Papa y ya hay tres candidatos

Comenzó la búsqueda del nuevo mayordomo del Papa y ya hay tres candidatos
Después de que el anterior asistente de Benedicto XVI, Paolo Gabriele, fuera detenido por robar documentos confidenciales, el puesto se volvió un problema de Estado. Por eso ahora quieren a una persona de máxima confianza. Entre los tres nombres que suenan aparece el histórico ayudante de Juan Pablo II.
Es un tema delicado después de la traidora infidelidad cometida por Paolo Gabriele, 46, el mayordomo de Beneditto XVI, que robó documentos, un cheque de cien mil dólares y otros objetos valiosos de los apartamentos pontificios, hasta que fue descubierto y encarcelado. El “ayudante de cámara”, como indica el título oficial, es un personaje que debe permanecer en un segundo plano discreto, pero que es una figura muy cercana al Pontífice. Después de lo ocurrido, seleccionarle un sucesor es una tarea que el mismo Papa está supervisando con todas las precauciones del caso.

Arrestado el 23 de mayo por la Gendarmería Pontificia que investigó sus pasos, “Paoletto” fue sustituído en junio por Sandro Mariotti, llamado “Sandrone” por su altura, que acompañó al Papa Joseph Ratzinger en su viaje a Milán al Encuentro Mundial de las Familias, a principios de junio, y se desempeño satisfactoriamente.

El mayordomo se ocupa de preparar los hábitos del pontífice, ayudarlo a vestirse, y servir la mesa donde almuerza y cena la “familia pontificia”. Este es el círculo íntimo de servidores que con el secretario personal, el muy influyente monseñor alemán Georg Genswein acompañan a Benedicto XVI, quién de vez en cuando invita a personalidades eclesiásticas o viejos amigos “a tavola”, en los apartamentos del tercer piso del palacio apostólico vaticano.

Para cubrir la larga estadía veraniega que el Papa ha pasado en la residencia estival de Castelgandolfo, a unos 30 kilómetros al sur del Vaticano, fue convocado un personaje casi legendario. Angelo Gugel, “histórico”, discreto, eficiente y, sobre todo leal, ayudante de cámara de Juan Pablo II, que se jubiló cuando al pontificado llegó en abril de 2005 Joseph Ratzinger.

Angelo Gugel es una figura de la máxima confianza, pero debido a su edad es difícil que vuelva a su antiguo trabajo en forma permanente.

Hoy el Papa volverá a presidir la audiencia general de los miércoles en la plaza de San Pedro, tras la larga estadía desde julio en Castelgandolfo. El viernes partirá en un viaje que concluirá el domingo a Beirut y no se sabe si lo acompañará el veterano Angelo Gugel o “Sandrone” Mariotti.

Este mes la justicia vaticana comenzará el proceso penal al mayordomo infiel y Paolo Gabriele puede ser condenado hasta a seis años de cárcel o graciado de la prisión por el pontífice, pero seguramente será expulsado del Vaticano, donde actualmente se encuentra bajo arresto domiciliario en el apartamento que comparte con su esposa y dos hijos. El Vaticano aclaró que prosigue a toda marcha y que pronto puede haber novedades la investigación para saber que otros “cuervos”, como los llaman, han filtrado documentos y propagado “murmurationes” sobre las luchas internas, que dañan la figura y la autoridad del pontífice. Pero no se hacen nombres de nuevos presuntos comprometidos.

En los últimos días circula una nueva versión sobre un tercer candidato a ser incorporado a la familia pontificia como mayordomo del Papa. Se trata de Andrea Monzo, uno de los ujieres que trabajan en “Cor Unum”, uno de los institutos de la Curia Romana.

Benedicto XVI conoce a Andrea Monzo desde que era muy joven porque su padre era ujier en la Congregación para la Doctrina de la Fe que comandó durante 23 años, como brazo derecho de Juan Pablo II, el cardenal Joseph Ratzinger.

Al parecer este conocimiento de larga data de la familia Monzo da al Papa y a sus colaboradores mucha confianza en Andrea. Dicen que Benedicto XVI ya expresó su deseo de confiarle la delicada función de ayudante de cámara del pontífice.

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