Comenzó el arreo hacia los campos de invernada

 Comenzó el arreo hacia los campos de invernada
Unas 1.500 familias de crianceros del norte neuquino buscan agua y pasturas para sus animales.
CHOS MALAL (ACHM).- Los arrieros trashumantes del norte neuquino comenzaron con el retorno de los animales de los campos altos de veranada, que hasta ahora los había dotado de pasturas y aguadas, a los campos de invernada donde permanecerán durante los próximos meses.

Desafiando las inclemencias climáticas, la rigurosidad del terreno, la falta de callejones en varios sectores para transitar con sus animales, los crianceros del norte neuquino dieron inicio a la trashumancia, regresando con sus animales a los invernadas.

Es una antiquísima costumbre que los lleva a recorrer en algunos casos más de 200 kilómetros con su ganado caprino y algunos vacunos.

La trashumancia es fundamental en la vida de los crianceros, que obligatoriamente deben optar según la época del año entre las veranadas e invernadas para contar con el alimento para sus animales, dado que ninguna de las dos por sí sola pueden procurar las pasturas que necesita el ganado durante todo el año.

Para las familias crianceras del norte neuquino, los animales constituyen el capital más preciado y puntualmente en el caso del chivito, que es un producto genuino por excelencia, es el sustento de la economía familiar.

A fines de marzo y principios de abril, los callejones, las rutas y los senderos se ven colmados por los animales que retornan de las veranadas.

En la zona norte de la provincia del Neuquén, desarrollan esta actividad más de 1.500 familias que se dedican a la crianza extensiva de caprinos.

Este antiguo sistema de producción que se caracteriza por la trashumancia, es herencias de los pueblos originarios y fue trasmitido de generación en generación.

Sólo en épocas de sequía y para salvaguardar el capital, principalmente los vacunos son trasladados en camiones contratados, pero sólo lo hacen algunos, los otros continúan con los arreos por la agreste geografía del norte neuquino.

Para quienes recorren la Ruta Provincial 43 entre Chos Malal y Andacollo se pueden apreciar en esta época del año, arreos en los "alojos" situados entre los dos puentes sobre el río Curi Leuvú, en la zona del Molino, a la vera de la ruta en algunos tramos y sobre la misma en otros donde los "callejones" son inexistentes.

El objetivo es llegar a las invernadas, recorriendo en algunos casos más de 200 kilómetros, donde permanecerán hasta noviembre y diciembre, cuando comenzarán nuevamente con los arreos, pero esta vez hacia las veranadas.

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