El poder repartido. Al tener que abandonar la gira, Gildo dejó a Floro Bogado la tarea protocolar, mientras que el Jefe de Gabinete muestra su faceta más “política” de los últimos tiempos y se anima al “mano a mano” con los pobladores.El poder repartido.
Por un imprevisto llamado presidencial el lagunense tuvo que viajar “de urgencia” a Mendoza para acompañar a la primera mandataria nacional, por lo que el plan original se “manchó” durante el tercero de los cuatro días en el que Insfrán recorría varias localidades para cortar cintas y dejar su mensaje de paciencia a los pobladores y de no-confrontación a su propia tropa.
Ante la opción de reiterar su foto cortando cintas y tener la oportunidad de “mostrarse” como incondicional a la presidente en momentos en que la lealtad cotiza alto en la Casa Rosada, Insfrán no dudó y armó su equipaje con la esperanza de aprovechar cada minuto a solas con los hombres fuertes del kirchnerismo para gestionar obras que lo desahoguen de la parálisis generalizada por el delicado panorama económico nacional e internacional.
Con la imposibilidad de negarse al pedido presidencial, Insfrán recurrió a un plan “B” para que la generosa oportunidad de inaugurar varias obras en pocas horas no recayera en una sola persona y así dividir los réditos políticos que habitualmente se recogen en el saco particular del quíntuple gobernador.
Hubo estrictas órdenes en el protocolo para que los tres hombres fuertes en la línea sucesoria formal e informal se encargaran de aparecer juntos en las fotos oficiales.
Así, Floro Bogado, “Pomelo” Ferreira y “Papacito” Cabrera se alinearon en el centro de los actos en cada localidad, aunque las palabras las tomaron habituales funcionarios que ante la menor oportunidad pública no dejan de repetir en cada frase las cualidades “del Señor Gobernador”, cumpliendo a rajatabla una característica que forma parte del “Modelo” y que ubica aún en su ausencia a Gildo como el único “pensante” del gobierno, un discurso que más de la mitad de los funcionarios lo tiene incorporado como la “verdad revelada” y otros tantos como la “verdad conveniente”.
La gira semanal le sirvió también al gobernador para sacar de agenda temas incómodos que durante la última semana le explotaron en las manos, como el de la inseguridad. Lejos del ruido de la capital y recluido en la calidez de los habitantes del interior, quienes imponen por sobre sus necesidades el respeto a la investidura, Insfrán también aprovechó para sacar de los cómodos sillones en oficinas con aire acondicionado a dirigentes que por propia voluntad nunca recorren la franja más desprotegida de habitantes que también son sus representados en recintos parlamentarios y funciones públicas.
En campaña
Sin el gobernador presente y con el ministro de Economía Jorge Ibañez en Buenos Aires representando a Formosa en la firma de convenios importantes (Ley 26.741 de Soberanía Hidrocarburífera, por ejemplo), quien se movió a gusto y placer fue el Jefe de Gabinete de Ministros.
Sin la presencia física de Gildo desde el jueves por la tarde en la provincia, y con toda la principal cúpula política en un contexto aislado de las responsabilidades habituales en un ámbito ameno, el “gobernador virtual” mantuvo varias charlas privadas con referentes zonales y dirigentes que no le son muy afín con el objetivo de seducirlo y mostrarse más abierto que en otros años, cuando el superministro hacía del perfil bajo su estilo político y era inaccesible para todos aquellos con los que ahora él mismo mandó a buscar mediante intermediarios.
“Pudimos hablar mucho con el compañero Ferreira y nos explicó por lo que está pasando la provincia y nos pidió paciencia para resolver todos los problemas. Muchas veces fuimos a buscarlo en Formosa pero siempre estuvo muy ocupado. Estamos contentos porque nos mandó a buscar para charlar”, comentó un referente aborigen del extremo Oeste quien pudo acercarle algunos pedidos sin intermediario al hombre de confianza de Insfrán que se limitó a escuchar los pedidos y prometerle gestionarlos “cuando sea el momento”.
Fiel a su costumbre, el hombre que maneja los hilos de la provincia ante la ausencia de Insfrán se encargó de “tener todo bajo control” y no fueron pocos los mensajeros que se acercaron para comentarle “punto por punto” la situación en las localidades a visitar y a quien debía abrazar o escuchar. Durante las últimas salidas al interior Ferreira se calzó el traje de “político” como nunca antes, ordenándole incluso a sus inmediatos colaboradores que cambien su histórico mal trato por amabilidad ante cada personas que se le acercó.
Hasta sus íntimos compañeros de largas batallas se sorprenden del cambio de actitud, asegurando algunos de ellos por lo bajo que el cargo creado a su medida le otorgó la confianza para exponerse públicamente y revertir la imagen que durante largos años le sirvieron para imponer respeto, pero también para aislarse y no lograr asentar una estructura política real y fiel en la provincia.
Sin anuncios concretos
Un fiel ladero de alguien de gran importancia política en el esquema del “Modelo” aseguró que el armado del recorrido imposibilitó que los habituales oportunistas se acercaran al gobernador, quien incluso se encargó de flanquear cualquier alternativa que los intendentes pudieran estudiar para pedirle obras, o los habituales “mangazos” a sus colaboradores directos.
Esta actitud molestó mucho a los intendentes que esperaban anuncios de obras importantes para sus localidades, todas ellas prometidas por los jefes comunales a sus votantes en épocas de campaña ante el aval de los funcionarios de “peso”, quienes les aseguraron que en la primera visita del mandatario provincial las promesas se convertirían en hechos concretos.
Incluso de antemano un ministro se encargó de “repartir” las obras según las localidades en una reunión que mantuvo con los candidatos que se perfilaban como ganadores para las elecciones de octubre pasado.
“Ya vamos a cumplir un año de las elecciones y no puedo solucionar el problema más grave que tiene nuestro pueblo: el agua. En febrero nos dijeron que todo dependía de que el gobernador anduviera por la zona para anunciar y no pasó nada.
Con el dinero que recibimos de coparticipación no podemos hacer nada porque no hay excedente y eso requiere de mucha inversión, algo que la urgencia de todos los días de la gente impide postergar esta obra”, comentaba un desolado intendente del Centro-Oeste que vio pasar su oportunidad para sacarse la pesada mochila de la falta de agua en su pueblo.
Sabiendo que los pobladores no iban a escuchar anuncios rimbombantes y deberían postergar una vez más sus reclamos, el ministro que había hecho la promesa se escudó ante los intendentes con que el anuncio “está próximo” y que el gobernador está gestionando “para todos” en Buenos Aires. “El Dr. nos habló de los problemas internacionales y la situación en el país, pero cómo le explico yo al vecino que no puedo llevarle un viaje de agua porque Europa está en crisis y cada vez tenemos menos plata”, bramó el mismo intendente señalado anteriormente que pidió estricta reserva de identidad.
Viviendas
En el inicio del derrotero por la “Formosa profunda”, y ante la coincidencia de los referentes en respuesta a la pregunta privada del mandatario sobre las principales necesidades de los habitantes en nombrar a la energía, el agua y la vivienda como las “urgencias”, Insfrán tomó nota del cuadro de situación y tiró la pelota para adelante.
Como un acto de reflejo y para dar un mensaje general, desde el atril aseguró que se están gestionando obras para la provincia al mismo tiempo que le pidió a los pobladores que no cometan el “delito” de usurpar viviendas. “Tengan paciencia”, les pidió.
No fue casual el pedido.
El mandatario tocó un tema “tabú” para el gobierno apenas horas posterior a que el juez de Instrucción y Correccional N° 2 de Formosa, Pedro Gustavo Schaeffer rechazara la demanda instaurada contra efectivos de la Policía provincial por el grupo de aborígenes que está ocupando dos parcelas del Lote 68 al asegurar que el accionar de los efectivos, que están apostados alrededor del predio custodiando y manteniendo la seguridad del lugar, está encuadrado “dentro de la legalidad”.
Sin explicar porqué cientos de viviendas aún no pueden ser entregadas y se sumergen en el abandono a la vista de peronistas y radicales, Insfrán cerró su breve mención sobre el tema, dando letra a todos los funcionarios que repitieron hasta el cansancio el latiguillo del mandatario ante cada requerimiento periodístico.
Conocedor del sombrío panorama nacional en materia económica que ya miles de formoseños lo padecen luego de ser notificados de la pérdida de su condición de beneficiarios de pensiones nacionales por “incompatibilidad” con otros beneficios después de años de hacer la vista gorda a las innumerables denuncias públicas por parte de la oposición, Insfrán decidió jugar al misterio sobre el futuro y habló sobre el pasado y el presente.
Sabe que el silencio, muchas veces, es salud.


Comentá la nota