Comentario político semanal

Una tarea necesaria: La visita del periodista deportivo, Victor Hugo Morales, ahora convertido en el “mejor”comunicador oficial del Ejecutivo Nacional, inauguró una nueva etapa del gobierno local, en su relación con los medios.
Hay una nueva Formosa que vale la pena mostrarla, otras realidades, que a nadie nos gusta, de nada sirve esconderlas “bajo las alfombras”, sino seguir trabajando para desterrarlasUna tarea necesaria: La visita del periodista deportivo, Victor Hugo Morales, ahora convertido en el “mejor”comunicador oficial del Ejecutivo Nacional, inauguró una nueva etapa del gobierno local, en su relación con los medios. Hay una nueva Formosa que vale la pena mostrarla, otras realidades, que a nadie nos gusta, de nada sirve esconderlas “bajo las alfombras”, sino seguir trabajando para desterrarlasLa necesidad tiene cara de hereje

Definitivamente, la cuestión económica comenzó a infiltrarse con mayor fuerza en la vida política de Formosa y eso ya no solo preocupa a los sindicalistas e intendentes de cada una las localidades de interior, sino que ahora los perdigones ya salpicaron al ciudadano “común”; y las medidas en ese sentido se profundizarán, según admiten en privado varios colaboradores de los ministros más influyentes del gobierno.

El objetivo que se propuso la administración estatal, es ahorrar o evitar gastos imprescindibles, para poder afrontar complicaciones actuales y futuras, algo que a los funcionarios acostumbrados a gobernar con plata no les cayó nada en gracia, con los detalles comentados hace siete días en este mismo espacio.

El agotamiento de la billetera del Estado empezó a cambiar los humores y “camaradería” que existía entre varios pares, al punto de desnudar varios síntomas que permiten diagnosticar que la cuestión política no goza de salud plena puertas adentro del PJ. Así, gremialistas, intendentes, legisladores y funcionarios quedaron en “off-side” a la hora de levantar las banderas del “Modelo”

Sintonía fina

A la frágil relación laboral de los gremios con el gobierno por no saber generar un espacio de discusión legítima para defender los intereses de sus afiliados durante los años de bonanza, se les suma la indisponibilidad de fondos para solventar los beneficios extras que a cuentagotas y con costos altos para el empleado público supieron brindar cuando el dinero ingresaba por varias puertas y ventanillas. Así, los “gordos” quedaron paralizados ante la estructura de gobierno y ante sus propios afiliados, quienes se deberán sentar a esperar que “algo” caiga del cielo para cubrir necesidades tan básicas como un préstamo para comprar gas envasado.

“Estamos en el horno porque parece que este año no va a haber posibilidades de revertir la situación. Nosotros no podemos pensar siquiera en pedir un incremento de la cuota social porque los perjudicamos más a los afiliados, que suficiente tienen con que hayan desaparecido algunos beneficios que brindábamos, como los pasajes para los del interior”, expresaba uno de los gremialistas que recibió como premio consuelo del lagunense solo un abrazo durante el asado del Día del Trabajador en el Club San Martín.

Atado de pie y manos, los representantes directos de los miles de empleados públicos provinciales y municipales quedaron relegados al papel de actores extras en la película que escribe mes a mes el gobierno.

Eso y estar paralizado casi en forma total es lo mismo, porque la obediencia debida que aún le propendan a Insfrán no les permite intentar solucionar los problemas a niveles más altos. Antes, cada llamado era para conocer algún nuevo beneficio para determinados sectores o para el grueso de los estatales. Ahora, cada vez que el celular de los sindicalistas identifica una llamada de Casa de Gobierno, la preocupación gana cualquier otro estado de ánimo en sus rostros porque “sintonía fina” también les suena a “ajuste” a quienes supieron gozar las mieles de la época de plata dulce.

Conocedores de esta situación, muchos eligieron “desaparecer” virtualmente de los medios y físicamente de las oficinas de su propio gremio, donde encontrarlos y lograr ser atendido puede ser una misión casi imposible para cualquier afiliado.

Asesores y “ñoquis” de lujo

Febrero fue el mes elegido por los ejecutores del “nuevo modelo de sintonía fina” para dar las señales hacia donde se orienta la brújula del gobierno. Con la merma de la coparticipación a los municipios de hasta de un 30% en algunos casos por la “baja recaudación” –tal fue la explicación-, varios intendentes cayeron en la cuenta que la recuperación recaudatoria de marzo y abril no se tradujo en la reintegración de los montos otorgados hasta enero.

Esa fue la primera acción que inmediatamente fue acompañada por el ‘blanqueo’ que debieron hacer ante la AFIP y el ANSES los intendentes sobre los empleados que percibían haberes de los estados municipales. Una acción que fue fomentada y presentada por funcionarios del más alto nivel político provincial.

“Desde el gobierno nos aprietan con los ajustes y resulta que nos hacen chocar con tipos que perciben $800 de salario municipal, cuando el gobierno debería dar el ejemplo y desprenderse de los asesores ñoquis que cobran fortunas y nunca aportan nada. Todos los ex diputados cobran jubilaciones fabulosas y encima son asesores de lujo por lo que cobran”, bramaba un intendente que en la semana se ‘instaló’ en Formosa para intentar -en vano- hablar directamente con el gobernador para explicarle la “agonía” de las finanzas de sus municipios, en su mayoría producida por ellos mismos, o en algunos casos por parte de sus antecesores.

La tercera acción que promoverá el gobierno para seguir afinando la ‘sintonía’ será hacer lo mismo que hicieron con los empleados municipales; pero esta vez los afectados serán los que dependen del estado provincial.

La reacción del gobierno ante el faltante de dinero para ‘contener amigos y votos’ será cortar de cuajo con la mayor cantidad de erogación innecesaria, algo que siempre miraron de reojo sin reaccionar porque dinero había y los votos se necesitaban.

Con un mandato recientemente renovado por el 75% de los formoseños y con cuatro años por delante, la tarea que comanda el ministro Ibáñez es la de desarticular la ‘red de beneficios’ que gozaban los miles de formoseños que suman la increíble cantidad de agraciados de alguna pensión o jubilación, concentrando gran proporción de ‘inválidos’ en todas las edades.

Este nuevo esquema rompe con varios años de aval a esta metodología, lo que provoca el mayor malestar por parte de los que ahora deben explicar a los ciudadanos común que lo que hicieron durante años “no corresponde”.

Ante esta situación, los referentes territoriales de cada departamento en la Legislatura se excusan de aparecen por sus terruños para evitar dar explicaciones. “No podemos hacer nada porque es una decisión del gobierno y los municipios lo que se hace y tenemos que ser criteriosos ante esa situación”, confesó un diputado norteño para explicar su postura sobre la situación ante el requerimiento periodístico.

Los “Porteños”, ya no están contra Formosa

Un hecho poco común que tiene un trasfondo eminentemente político fue la visita del periodista deportivo Víctor Hugo Morales a Formosa para hacer desde esta ciudad la emisión de sus dos programas por Radio Continental.

Uno de los motivos esgrimidos por el reconocido periodista para justificar su presencia en nuestra provincia fue la de demostrar ‘al país y al mundo’ el nivel de excelencia del Hospital de Alta Complejidad. “Lo que vi y sé de la provincia motiva el asombro sobre todo para los que viven en una ‘burbuja’ como es el caso de muchas personas de los grandes centros urbanos, donde se suele mirar por encima de los hombros todo el resto y eso les impide saber cuántas maravillas se están haciendo en el país profundo”, dijo el periodista sobre el HAC, institución en la que sintetizó todo el sistema de salud provincial, evitando hacer referencia al hospital más importante para los formoseños y que presenta laureles menos ‘estéticos’, como lo es el Hospital Central.

La visita del reconocido periodista pro-kirchnerista fue celosamente custodiada por los niveles más altos del gobierno, teniendo un privilegio al que pocos comunicadores formoseños acceden: ser recibidos por el gobernador Gildo Insfrán. Incluso el propio ministro de Gobierno, Trabajo, Justicia y Seguridad, Jorge Abel González, se tomó la ‘molestia’ de ir hasta el lugar donde el periodista emitió su programa para someterse a una entrevista en la que elogió cada una de las acciones del gobierno de Insfrán.

Un diputado opositor al gobierno provincial –Ricardo Buryaile- también fue invitado al programa pero cada vez que intentó describir una realidad local diferente a la que hacía mención el periodista sobre nuestra provincia, la charla se redireccionaba hacia el ámbito nacional, algo que el “Pelado” se ‘bancó’ con elegancia. Esta vez, desde el oficialismo provincial no salieron los coroneles a fustigar la “mirada corta” de un periodista de Capital Federal que opinó sobre Formosa “sin vivir aquí”, tal la acusación que recibieron otros “porteños” que hicieron lo mismo que Víctor Hugo, pero vieron una realidad diferente.

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