Comentario político semanal

Para cerrar un ciclo: Gildo Insfrán aprovecha su recuperación pos operatoria, para concluir las gestiones y construir el puente Ita Enramada- Pilcomayo. Mientras, sus ministros además de gestionar, tendrán que acostumbrarse a comunicarse con la sociedad.
Este período de administración, comienza a sorprender.Para cerrar un ciclo: Gildo Insfrán aprovecha su recuperación pos operatoria, para concluir las gestiones y construir el puente Ita Enramada- Pilcomayo. Mientras, sus ministros además de gestionar, tendrán que acostumbrarse a comunicarse con la sociedad. Este período de administración, comienza a sorprender.Adelantarse a los hechos

Doce días después de la última aparición pública en la provincia cuando realizó el balance de la gestión 2011 ante los Diputados, el gobernador formoseño Gildo Insfrán apareció en Buenos Aires acompañando a la presidente en un acto donde junto a otros gobernadores se presentó el Plan Nacional de Igualdad Cultural.

Minutos antes, había estado junto al Ministro de Planificación Federal Julio De Vido intentando consolidar un proyecto largamente anhelado por el mandatario como es una nueva vía de comunicación con el vecino país paraguayo, en este caso el puente entre Pilcomayo e Itá Enramada.

En el medio de esos días, en la provincia pasaron varios sucesos políticos que lo tuvieron al lagunense como mero espectador ante los ojos de la opinión pública, pero quienes conocen de la realidad del Quinto Piso aseguran que cada una de las acciones y decisiones pasaron por las manos de Insfrán, quien, entre otras cosas, calculó hasta el último número que le acercaron desde Economía antes de establecer el nuevo incremento salarial que fue anunciado por el ministro de la cartera económica de la provincia, Dr. Jorge Ibáñez.

“¿Porqué no realizó el anuncio el gobernador en persona?”, fue la pregunta divulgada al ver a varios ministros y técnicos explicando los pormenores del anuncio. ¿Fue una señal la ausencia de gremialistas en la foto, algo particular en los últimos años?

Dos preguntas con varias respuestas

Insfrán aún permanece con extremos cuidados pos-operatorios después de la extracción de sus glándulas tiroides, sus allegados aseguran que no quiere realizar esfuerzos que después lo compliquen durante el resto del año. “Gildo sabe que se viene un año difícil y que habrá que juntar fuerza para pelear por lo que haya porque no está muy alentador el panorama”, dice por lo bajo un asesor que tiene reuniones semanales con el lagunense, al mismo tiempo asegura que Insfrán “está muy bien de salud y trabajando todos los días aunque no aparezca públicamente”.

Ante la ausencia del gobernador durante el anuncio de incremento salarial, los gremialistas se escudaron en el mutismo, evitando responder también el porqué de la ausencia de varios referentes habituales, como el de los estatales formoseños Isabelino Idoyaga o el de los docentes Luis Branchi.

Si el silencio es salud, los gremialistas se curaron en vida después de que Idoyaga anticipara que un incremento justo sería de un 30 o 35%, cifra que no se alcanzó. “Sabía que iba a ser menos el aumento y no quiso aparecer en la foto, aunque después tuvo que salir a decir que estaba satisfecho”, formulo un “colega” que mantiene muchas diferencias con el asesor del gobernador, aunque pertenezcan al mismo signo político.

“Branchi quedó en el centro de escena porque reclamó como nunca un incremento más alto criticando al gobierno nacional por haber cortado la discusión por decreto y fogoneó el paro de CTERA en la provincia, algo impensado hace pocos meses”, analizó el mismo gremialista.

Por lo bajo, muchos “compañeros” dicen que el hombre fuerte de ADF “cayó en desgracia” por haber apoyado en la campaña pasada a “Juancho” Díaz Roig, un hombre poco valorado en el Quinto Piso pese a la buena consideración que le propenden desde Nación.

Si de sindicalistas se trata, hay otros que no atendieron el teléfono aún días después de que se anunciara la noticia esperada por los estatales formoseños. Muchos atribuyeron esta situación a un pedido por parte del gobierno a que se adecuen a los nuevos tiempos y “ordenen sus cuentas dentro de los gremios”, porque la plata dulce dejó de fluir y se pondrá especial atención sobre el funcionamiento de las obras sociales de cada sector para garantizarle a los afiliados “que no queden a la deriva por malas administraciones”.

El pedido sonó ante los sindicalistas como una advertencia por parte de quienes durante muchos años no interfirieron en los asuntos internos, brindándoles trato preferente, hasta que juraron los nuevos componentes del gabinete provincial, con otras instrucciones del gobernador.

Del dicho al hecho

Una frase que repiten hasta el hartazgo quienes se encargan de la comunicación del gobierno ante el interrogante de porqué el mandatario evita las conferencias de prensa es que “el gobernador dialoga directamente con el pueblo”.

Por primera vez en mucho tiempo, parece que la frase tiene sustento en los hechos, porque en menos de cinco días, dos reclamos sectoriales fueron atendidos, aunque para ello tuvieron que haber protestas y reclamos tanto frente a la casa de Gobierno o en las rutas.

Con el anuncio del incremento salarial para los estatales, el gobierno calló una protesta generalizada por parte de varios sectores sociales que dependen del estado y que vieron en los últimos siete meses pulverizarse el último aumento cedido por Insfrán allá por abril y concretada la segunda etapa en julio del año pasado.

A principio de esta semana que pasó, fueron los algodoneros de varias localidades quienes expresaron que los bajos precios ofrecido por el gobierno en las planchadas oficiales y salieron a las rutas a expresar su disconformidad. Aunque no se concretaron un escenario de cortes prolongados, el gobierno se alertó de la situación y decidió aumentar el precio de la tonelada en los tres tipos y logrando también desarticular cualquier protesta en plena época de cosecha.

“La verdad es que sabemos que muchos reclamos son justos, pero no podemos ser desprolijos con los números porque si bien para muchos es poco lo que se paga en salario, somos una de las pocas provincias en la que el sueldo se deposita en tiempo y forma. Eso es un mérito de este gobierno aunque muchos critiquen otras cosas que poco sustento tienen”, explicaba un miembro del equipo económico de que conduce Ibáñez.

Los intendentes

Los que no entran en razones económicas ni políticas en estos tiempos son los intendentes del interior, quienes durante la semana pasada trasladaron su sede municipal al edificio que está frente a la Casa de Gobierno sobre la calle Belgrano. Durante los cinco días de la semana, fue incesante el desfile de los indignados y preocupados intendentes que con el descuento de hasta el 35% en la coparticipación de febrero no quisieron pisar sus terruños porque en muchos casos no se alcanzaron a pagar la totalidad de los salarios pasados quince días del mes.

Quien se debió “mascar” la protesta de los caudillos del interior fue el Subsecretario de Hacienda, quien tenía la orden de retener a los furiosos mandatarios para evitar que encaren directamente al Ministro de Economía fuera de las citas acordadas en forma conjunta con el Ministro de Gobierno, Jorge González.

El mayor reclamo de los intendentes fue hacia ese sector, a quien no dudaron en espetarle el título de “inoperantes”. “Fuimos nosotros los que dimos la cara en los pueblos por el gobernador Insfrán para que ustedes estén acá y no son capaces de avisarnos con tiempo que vamos a recibir menos plata”, ¿Qué hacemos con los compromisos que tenemos en nombre del gobierno?” le grito muy fuera de sí un intendente “mayor” del Centro-Oeste que no solo vio recortado su ingreso por la floja recaudación de febrero, sino que desde el gobierno le retuvieron un porcentaje de la coparticipación por las “originalidades” encontradas, en las auditorías del Tribunal de Cuentas de la Provincia.

Hay mucha preocupación en los intendentes porque ahora en el regreso a sus municipios tendrán que contener la demanda de los empleados que ya están pidiendo un incremento salarial, tal como la provincia.

“Los intendentes que más enojados están son los que más barbaridades hicieron en sus municipios. Tendrían que callarse la boca y empezar a hacer bien su tarea porque con esto de la coparticipación quieren meternos a todos en la misma bolsa cuando los municipios tenemos problemas diferentes”, sugirió entre otros, un intendente de una localidad norteña que también desfiló por oficinas de la calle Belgrano, pero con otros problemas mas atendibles que los descuentos en la “copa”.

La propuesta que muchos escucharon y ya analizan con simpatía es la posibilidad de recortar el presupuesto en los Concejos Deliberante para traspasar los fondos a los municipios y evitar así perder capacidad de manejo de fondos. Una situación que por cierto, les vendría muy bien a los intendentes que administran bien los recursos. Una posibilidad de “ciencia ficción”, que por ahora solo se percibe en los cines.

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