Se acerca el primer test electoral en Formosa y las movidas de cada uno de los sectores empieza a activar mecanismos proselitistas para intentar salir ilesos o con el menor daño tras este experimento llamada Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Quien debiera ser la figura de estas elecciones primarias por lo que se pone en juego y que se supone hizo los méritos necesarios para acceder por tercera vez a una banca del Senado en representación de Formosa, Mayans, quedó opacado de los discursos públicos por expresa orden del lagunense, quien como hábil político que es, sabe que la postulación del clorindense es más un reconocimiento de su lealtad que a su capacidad de gestión.
El representante de los “norteños”, cumplió en todos los actos públicos de esta semana solo la tarea de aparecer en las fotos junto al gobernador. Ni una palabra. Una estrategia pensada para transmitir tranquilidad a los electores, muchos de los cuales ni siquiera conocen por fotos al dirigente que representa políticamente a los que viven en la principal frontera con el Paraguay, aunque hace más de diez año que personifica a nuestra provincia en uno de los recintos pilares del gobierno.
¿Habrán identificado los lomitenses, pozotigresenses o algunos de los productores beneficiados con alambre y semillas que la persona que se movió durante dos días junto a Insfrán es el hombre al que deben votar este 14 de agosto primero y después en octubre? Lo cierto es que el corpulento hombre, sólo recibió afecto ¿forzado o simulado? de los “compañeros peronistas”. Muchos tragaron saliva y se manifestaron disciplinados ante la elección del “conductor” que decididamente va por cuatro años más en el máximo cargo provincial.
Antecedente
Pero esta estrategia corre un riesgo que tiene un antecedente peligro para el Frente para la Victoria: las elecciones pasadas, donde Insfrán tuvo que aceptar la imposición de Kirchner para la reelección de Juancho Díaz Roig y su capricho le costó entrar por la puerta grande a un novato en la política provincial: el “Pelado” Buryaile.
Sumidos en una interna feroz circunstancial, con reproches y dedo apuntado en público durante un operativo solidario (una actitud inusitada del lagunense, por lo menos en público), el gobernador decidió marcar cancha y dio la orden de opacar la imagen de “Juancho”, relegándolo en los actos públicos. Incluso hoy los allegados recuerdan los horribles afiches donde habían oscurecido tanto la foto de Díaz Roig que la principal candidata parecía Oti Morales, quien se quedó afuera por la corta e increíble elección de Buryaile en ese 2009.
Eran otros tiempos, con el peronismo mostrando chapa por la excelente elección de Insfrán dos años antes, cuando arrasó en las urnas y el poncho protector del poder permitía internas feroces ante la inexistencia de una oposición clara porque se había instalado la sensación de un solo partido por varios años.
Pero el cachetazo en el 2009 los despertó del lecho de laureles y aún así Insfrán va a aplicar la misma estrategia en contextos diferentes: esconder al candidato. En el 2009 fue por una bronca interna; hoy el motivo es el rechazo público hacia el clorindense por parte del círculo íntimo del lagunense, inclusive.
Más allá de eso, Insfrán esperará hasta que pasen las elecciones en distritos claves como Capital Federal y Córdoba para entender el panorama nacional y de ahí ver qué posibilidades hay de que Cristina siga siendo garantía de imagen positiva. Las elecciones primarias, no precisamente los resultados de Formosa, (que se descartan, que serán favorables) sino a nivel nacional, terminarán de definir elementos claves dentro del gildismo como candidaturas provinciales y fechas de convocatoria a comicios.
Los otros
Un clásico cumpleaños celebrado en Gran Guardia, sirvió tomar la “temperatura” que se vive en el Frente Amplio. La concurrencia al evento por la cantidad y pluralidad, sorprendió al anfitrión y de allí salió una fina pero acertada sensación política. La oposición está férreamente consolidada y solo se discute los lugares de trabajo para las próximas elecciones.
Tanto Francisco Nazar, como Vicente Joga, continúan aumentando sus simpatizantes y militantes, que hace escasos tiempos era impensable, más aún con los anuncios de “campaña” del oficialismo, que solo sirvió para demostrar que el cambio es posible.
Los ucerreistas, siguen apostando de que el próximo gobierno, los tendrán como protagonistas centrales. Su candidato Ricardo Buryaile, se apresta a hacer una campaña con mensajes que lleguen a la gente. “vamos a convocar a todos los peronistas, porque son los que más están sufriendo con el gobierno de Cristina y Gildo” remarca el agrodiputado en cualquier tribuna. “Les diremos y demostraremos que el gobierno provincial tiene mucho dinero de todos los formoseños, pero se reparten entre unos pocos” acentúa como buen orador. “Poco a poco sabrán que el pintaba como un ángel, hace tiempo se convirtió en demonio” parafrasea ante cualquier audiencia el diferente líder de la oposición.
Su condición de independiente favorece al fontanense para incursionar y realizar campaña “casa por casa” dado que los oficialistas han copado casi todos los medios. Como si fuera poco, Gildo Insfrán (que no es candidato) no escatima infringir la ley electoral haciendo campaña para “Cristina” en su conocida caravana “por nuestra gente todo”, recorriendo barrios y localidades distantes, con costos que pagan todos los formoseños.
Sin embargo para los opositores, se aplican todo el rigor de la ley.
Si Evita viviera….
Quien parece no alinearse con la estrategia local es la senadora y esposa del vicegobernador, Adriana Bortolozzi de Bogado.
Mientras los dirigentes oficialistas se peleaban por expresar en todos los medios la figura de Evita y compararla con la “nueva líder” Cristina con motivo de un nuevo aniversario del fallecimiento de la compañera de Perón, la “Pepona” salió con los tapones de punta y desmitificó la figura de los actuales conductores del “Modelo”, tanto en el orden nacional como en el provincial.
“Si Evita viviera no sería de La Cámpora y tampoco arriaría a la gente como ganado” ante cada acto electivo, aseguró la legisladora en clara alusión a la decisión de Cristina de rodearse de la agrupación K que comanda Máximo, hijo del extinto ex presidente Néstor Kirchner y a la habitual práctica peronista en la provincia, que tuvo su máxima expresión de vergüenza provincial, cuando cámaras de televisión reflejaron una maniobra tan común en la “Formosa profunda” como inhumana. Teléfono para que Insfrán traiga a su memoria a personajes cuestionadísimos como Chilú Leguizamón o Cristino Mendoza, intendentes de Tacaaglé e Ingeniero Juárez, ambos imputados aún por causas vinculadas a retención de DNI en elecciones anteriores pero que cuentan con el respaldo del “conductor del Modelo”, quien no duda en fotografiarse con ellos para dar una señal de “nadie le marca lo que debe hacer”.
La pobreza que se oculta
El jueves, Formosa y Jujuy se acercaron geográficamente en el imaginario social, cuando se conocieron las noticias de que hablaban de cuatro muertos en una represión policial a usurpadores de un predio del Ingenio Ledezma.
Muchos creyeron ver en esas imágenes lo sucedido en La Primavera, cuando una feroz represión policial terminó con un saldo trágico de dos formoseños muertos: el oficial de policía Eber Falcón y el aborigen Roberto López.
Lo que diferencia sustancialmente es el resultado en términos políticos de esa situación: consumada las pérdidas de vidas humanas en un gobierno nacional que hace de los Derechos Humanos su caballito de batalla, la presión social terminó con la carrera política de Pablo La Villa, el Ministro de Gobierno y Justicia de la provincia de Jujuy y responsable de la policía provincial.
Aunque la indignación social fue similar en Formosa y Jujuy, en la provincia andina, comandada por Walter Barrionuevo, la gente ganó las calles pidiendo respuestas a un hecho que fue catalogado como “inaceptable en un gobierno democrático” y la ira terminó evaporando al responsable político de la fuerza provincial.
En Formosa la indignación solo alcanzó para que el Ministro Jorge González vaya a la Legislatura a explicar que “todo quedará en manos de la justicia”. Aún después de que se conociera un video filmado por los propios policías donde desmiente gran parte del relato oficial de los hechos, el ministro de Gobierno, Justicia y Trabajo se mantuvo en un silencio absoluto. De responsabilidades, nada.
También gran parte de la sociedad, aceptó con indiferencia y como un caso más de los tantos que ocurrieron con los aborígenes. Anestesiada por la pobreza, ven en los originarios, como una competencia en la distribución de favores del gobierno. Eso si, que no se le ocurran tocarles los bolsillos, allí comienza la “verdadera solidaridad”.






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