Comentario Político Semanal

La semana que pasó dejó en claro que los estrategas del gobierno volvieron a sonreír después de un largo tiempo de caras largas por los errores infantiles que cometieron políticamente semanas pasadas en el manejo de temas sensibles para la sociedad.
Siete días atrás, quienes merodean el entorno del gobernador Insfrán no pudieron disimular su fastidio por haberse “filtrado” la sanción a un policía después de que la inteligencia de la fuerza provincial enfocara sus objetivos no a prevenir ilícitos sino a investigar a quienes vertían opiniones en contra del gobierno mediante redes sociales como Facebook o Twiter.

Por momentos, la sociedad formoseña creyó retroceder 30 años en la vida institucional de la provincia y los cuestionamientos recayeron sobre la cabeza de la cúpula policial y su jefe político -el ministro Jorge González- quien todavía no puede poner “orden” dentro de los mandos medios de la Policía. El sumario que inició para conocer quien entregó copia del video de la actuación de la Policía en La Primavera, puede causarle más dolor de cabeza que satisfacciones.

Justo a tiempo

Pero esta semana el paladar de los asesores políticos del gobernador pudo deglutir un plato preparado con mucho condimento peronista y que se cocinó vuelta y vuelta en la Legislatura hace varias semanas. Los últimos días –más que nunca- se pudo visualizar que la modificación parcial de la Ley de Lemas fue un cachetazo para el Frente Amplio.

La decisión de los estrategas gildistas de derogar la aplicación de Ley Nº653 para la elección de los cargos de Gobernador y Vicegobernador fue una reacción del núcleo duro del oficialismo ante el crecimiento de la intención de votos de cada uno de los candidatos que encabezaban la lista de los partidos que conformaban el Frente Amplio.

Hasta ese 30 de junio fatídico, Ricardo Buryaile (UCR), Francisco Nazar (Opción Popular y Social) y Vicente Joga derrochaban confianza y sus expectativas tenían sustentos en los números de las encuestas privadas que manejan ellos.

Proporcionalmente inverso al estado de satisfacción que vivían los referentes del espacio opositor, era el estado de malhumor y fastidio en el oficialismo, donde llegaron incluso al punto de “frenar” el intento de abandono de uno de los capitanes históricos del barco gildista. Por algo el llamado a elecciones se producirá después de las internas abiertas, y en función de lo que ocurra a nivel nacional.

El perfume que vendrá de la Capital Federal, puede modificar la actitud del veterinario.Quedar expuesto a un gobierno que no sea “cristinista”, es más temprano que tarde, la antesala de una salida por la “ventana”.

Búsqueda de consenso

Como una reacción de quien recibe un golpe tan duro y certero como esperable por parte de quien cuenta con mayoría automática en el cuerpo legislativo, los tres referentes se mostraron juntos en público al día siguiente en una entrega de ofrenda por el recordatorio de Juan Domingo Perón para mostrarse “fuertes”. Idéntico mensaje se envió el 9 de julio último, cuando los tres candidatos caminaron juntos la avenida 25 de Mayo.

Pero las diferencias internas comenzaron a cobrar fuerza en los últimos días después de que fracasaran los intentos de acuerdos en las reuniones de los máximos dirigentes de la oposición al oficialismo y cada uno de las segundas líneas de los candidatos comenzaran a “operar” para que lo que debiera ser un acuerdo político se dirima mediante otros métodos.

La estrategia de los segundos mandos de cada uno de los precandidatos a gobernadores fue juntar “gente de peso” mediante adhesiones públicas y privadas para que en la próxima reunión que tengan los líderes a solas, cada uno exponga sus argumentos para mostrarse como “el” candidato, sabiendo que nadie dará el paso a costado que en público exclaman.

Durante esta semana el cortocircuito se profundizó al verse los precandidatos imposibilitados de avanzar en el acuerdo por tener cada uno agenda diferente que incluían viajes al interior y fuera de la provincia, ya que ninguno de los hombres fuertes del Frente delega su lugar en los cónclaves donde se discuten los pasos a seguir.

Quienes llevan años en el mundo opositor temen que después del volantazo oficialista con la Ley de Lemas, los “patillos” que aprovechan cada dos años la posibilidad de negociar con la política utilizando armas harto conocidas y estrechamente vinculadas a prácticas cuasi-extorsivas, comiencen a “descomponer el teléfono” con la ayuda de algún funcionario que sueña con cuatro años más de Insfrán para terminar de consolidar los negocios inconclusos que comenzaron en 1995.

Por ahora, contentos

Aprovechando el envión anímico que les dio el tambaleo provocado al Frente Amplio con la modificación de la Ley de Lemas, quienes soportaron semanas largas de reproches del lagunense por no levantar los números en las encuestas se animaron a “ir por más” y convencieron al veterinario de la necesidad de tomar medidas de corte netamente populistas para agitar el “Operativo Clamor” e intentar que Insfrán se convierta en el gobernador récord de estar veinte años al mando de los destinos de una provincia ungido por el voto popular.

De esta forma, el “decretazo” anunciado por el asesor del gobernador y titular de UPCN, Isabelino Idoyaga, para que más de 7 mil empleados públicos lograran el ascenso de categoría dentro de la administración pública fue una medida tan política en el sentido más amplio de la palabra, como esperada por los postergados empleados públicos, aunque siempre en el característico silencio. Los más beneficiados, son aquellos agentes, docentes y profesionales que cobran “zonas”, y es allí donde hacen diferencias sustanciales con los bolsillos de sus colegas capitalinos.

El oficialismo apuesta a que estos beneficiados, sean los “punteros” para orientar o cooptar los votos que hacen falta del interior, para equilibrar lo que perderán en los grandes conglomerados, cuyos electores están más informados y fastidiados por causas concurrentes, como los bajos salarios, la inflación y la falta de oportunidades para los jóvenes.

Con el hecho consumado de mostrar un pedazo de la zanahoria a la gran masa de empleados públicos, el gobierno genera expectativas para los que quedaron afuera de este anuncio (en realidad la gran mayoría), depositen su voto de confianza en la continuidad del “Modelo” para tener aspiraciones a que el “regalo del Sr. Gobernador” –como fue calificada por varios sindicalistas.

Esta decisión logró el efecto deseado en la sociedad de sacar de agenda pública dos temas que preocuparon mucho al gobierno: el conocimiento del video completo filmado por un policía de la provincia donde en 40 minutos se desmiente gran parte del relato oficial del gobierno sobre la represión en La Primavera, que le costó la vida al aborigen Roberto López y al policía Eber Falcón.

El otro gran tema es el fracaso admitido en privado pero jamás en público del gran anuncio de meses atrás sobre la flexibilización de deudas de los empleados públicos. De los 5.500 agentes en condiciones de renegociar su deuda, sólo un 30% logró hacerlo a menos de una semana para que venza el plazo por la imposibilidad de cumplir los requisitos por parte de los gremios con respecto a la documentación, lo que automáticamente involucra al gobierno como cómplice de maniobras no claras para ejercer el control adecuado sobre los sindicalistas amigos.

Cristina la salvadora

Aún con una semana tranquila, y en cara a las próximas elecciones primarias de agosto, el gobierno decidió “esconder” la candidatura de Miguel Ángel Mayans para que complete un tercer período en el Senado de la Nación detrás de la figura de alguien que goza más simpatía entre los formoseños: Cristina K.

Mientras la oposición localiza las internas del 14 de agosto, el oficialismo hará campaña nacional. El Frente Amplio, aún no asimiló, que los seguidores del lagunense, movilizarán todo su aparato, para entregar un resultado plausible a la “Casa Rosada”. Después para las provinciales, harán campaña que “Gildo ya ganó”.

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