Comentario Político Semanal: Al banco muchos titulares

Durante los dos días que duró la gira por el extremo oeste, Insfrán se “empapó” de la realidad de los pobladores escuchándolos personalmente, una actitud que decidió profundizar después de que esta semana se enterara de algunos hechos “por los diarios y por Internet”.
La gira por el extremo Oeste de la provincia le generó varias sensaciones al gobernador y en la mochila de regreso trajo muchos elementos para analizar de cara al futuro de esa región formoseña.

Durante los dos días que Insfrán recorrió varias comunidades aborígenes y criollas de los departamentos Ramón Lista y Bermejo, pudo palpar “de primera mano” la dura realidad diaria de miles de formoseños que habitan una de las zonas más inhóspitas del territorio y al mismo tiempo sentir el calor humano de quienes le propenden muestras de afecto reales despejadas de especulaciones políticas de cualquier tipo.

Esta gira el lagunense la pensó y la ejecutó en forma diferente a todas las anteriores. Varios hechos ocurrieron en los últimos días que hicieron que el gobernador decidiera salir al ruedo y tomar el toro por las astas.

Media verdad

Uno de ellos fue el triste caso que vivió un integrante de la familia Madariaga, quienes denunciaron una feroz golpiza en el calabozo por parte de un oficial de la Policía (hijo de un superior de la Comisaría Primera) en circunstancias de haber sido detenido al frente de un boliche bailable el fin de semana pasado.

Los detalles del triste episodio corrieron como reguero de pólvora en las redes sociales y el gobernador -que suele leer y utilizar estos medios para conocer las “otras realidades” a las siempre buenas noticias que le llegan a su oficina desde los despachos ministeriales- decidió actuar per se, llamando directamente a la familia damnificada para disculparse, prometiéndoles que “si se comprueban los hechos, nadie que haya cometido este tipo de atropello quedará exento de pagar las consecuencias”.

Una fuente que conoce el humor del quintuple mandatario por compartir largas jornadas de trabajo asegura que “Gildo no podía creer lo que le informaban sobre el hecho y que nadie le haya dicho todo lo sucedido hasta pasada más de 48 horas del problema.

Si no hubiera sido por los medios, nunca se hubiera enterado y eso es lo que más lo enojó”.

Cuando el escándalo ya no se podía detener, Insfrán borró del caso al ministro de la cartera de Gobierno, Justicia, Trabajo y Seguridad (quien el día anterior visitó a la familia para tratar de calmar las aguas, ya que se trata de una familia tradicional del interior provincial) y decidió llamar en persona a los damnificados con la promesa descrita párrafos arriba.

Quienes circulan con frecuencia los pasillos de Casa de Gobierno afirman que la permanencia de Jorge González en uno de los ministerios más sensibles al humor social está sostenido por un hilo muy delgado que cada vez carga más contrapeso por la seguidilla de hechos que exponen al gobierno ante los ojos públicos como ineficaz para resolver cuestiones delicadas.

A los hechos de la Primavera, el reto que recibió la comitiva oficial por parte de los jueces de la Corte Suprema cuando explicaron lo sucedido con la tierra de los aborígenes, lo sucedido en el Colegio Gobernador J.J. Silva, este jueves y viernes se sumó la convocatoria por parte de un juez del fuero local para que la policía explique su intervención en el Lote 68 del Bº Nam Qom.

Muchos errores “evitables” que se transforman en irritables para alguien tan detallista como el lagunense. Dos cosas mantienen a González en el cargo: la consideración personal del gobernador a un hombre leal; y la histórica actitud del gobernador de mantener a sus funcionarios en los momentos más difíciles para no mostrar debilidad ante la opinión pública.

El otro caso que hizo virar la perspectivas de algunas cosas al titular del Poder Ejecutivo provincial es el haberse “chocado de frente” después de enterarse por los diarios con varias obras que ya estaban terminadas y que por “cuestiones de agenda” no podían entregarse.

Luego de leer en los medios de la provincia que padres y vecinos reclamaban que se inauguren obras que estaban completamente terminadas, Insfrán decidió interiorizarse por si mismo de la situación de algunos reclamos.

Testigos cuentan que el mandatario no daba crédito a lo que veía y escuchaba en una importante localidad del interior provincial cuando en una de sus habituales recorridas solitario y con pocos testigos un intendente le preguntó cuándo iban a inaugurar un colegio que estaba terminado hace cinco meses. El reto del mandatario hacia un ministro por “guardar información” se escuchó en todo el Bañado La Estrella.

Sólo la gente

A partir de estos hechos, Insfrán tomó cartas en el asunto y decidió encarar él mismo el cronograma de inauguraciones. La primera reacción política de estas situaciones se reflejaron inmediatamente: ningún ministro en primer plano de las fotos oficiales de la gira por el Oeste atendiendo a recomendaciones “con buena leche”, en un hecho que sus allegados califican como un “pase de factura” encubierto.

En uno de los atriles el gobernador también se encargó de dejarle bien en claro a quien quiera escuchar que se debía poner el objetivo “en el enemigo y no en el compañero de al lado”, haciendo público lo que se comentó días pasados en esta misma página con respecto a que las internas y los intereses particulares empiezan a desviar los objetivos de gestión aún cuando el quinto mandato recién comienza y si bien esta vez es posible el hecho que Insfrán se retire “glorioso” del gobierno, falta mucho para 2015 aunque en la cabeza de varios funcionarios que sueñan con su nombramiento como el sucesor no quieren perder tiempo de “mostrarse”.

Durante los dos días que duró la gira, quienes se perfilan como potables sucesores y que ya trabajan en silencio para sentarse en el sillón de Fontana bajaron los decibeles y la exposición pública, limitándose cada cual a saludar a los pocos pobladores que quedaron fuera del magnetismo del lagunense.

Como hecho colateral al borrador para las segundas líneas, quien recuperó protagonismo político en el interior fue Floro Bogado. Receptor aún de muestras de afectos por parte de la comunidad aborigen, se encargó de ser el interlocutor válido del gobierno a la par de Insfrán, recuperando la mística iniciada hace más de quince años cuando un soñador Insfrán se presentaba en el interior de la mano de su actual vicegobernador. Disciplinado a rajatabla, Bogado supo ubicarse en el lugar adecuado para no opacar la figura de Insfrán, hecho que le fue reconocido por los principales hombres fuertes de la región Oeste. Llamó la atención también que fuera del recorrido oficial que marcaba Gildo en su andar ningún intendente de la zona se haya “colado” en los tradicionales cortes de cinta.

La “sugerencia” de que se borren varios ministros que pusieron de malhumor al gobernador parece que también repicó en las intendencias y nadie se atrevió a molestar o incomodar al mandatario que bastante tuvo que lidiar con el agobiante calor tradicional de la zona que le ofreció un día a pleno.

“Fui a dos actos pero no se dio la circunstancia de hablar personalmente con Gildo porque había mucha gente y nos dijeron que el gobernador quería atender primero a los pobladores así que no quise molestar. Parece que no era momento de pedir cosas”, dijo un mandatario de la zona que portaba en su mano izquierda una carpeta con un pedido de obra para su localidad y la tuvo que guardar en el asiento trasero de su vehículo hasta otra

circunstancia.

Comentá la nota