Comentario Político: Un desafío para la sociedad

Como haciendo honor a su apellido, el actual y momentáneamente único Juez Federal en Formosa, abarrotado por innumerables expedientes por consumo, venta y tráfico de estupefacientes, desnudó un tema que aqueja a toda la sociedad.
Como haciendo honor a su apellido, el actual y momentáneamente único Juez Federal en Formosa, abarrotado por innumerables expedientes por consumo, venta y tráfico de estupefacientes, desnudó un tema que aqueja a toda la sociedad.El actual y momentáneamente único Juez Federal en Formosa, abarrotado por innumerables expedientes por consumo, venta y tráfico de estupefacientes, salió a desnudar un tema que aqueja a toda la sociedad.

Agitada semana política vivió el gobierno en el momento menos esperado y deseado, ya que después de varios días el gobernador Insfrán volvería a aparecer en un acto público -el de anteayer por el 25 de Mayo- sabiendo que las miradas estarían puestas a cualquier reacción como reflejo de un hecho policial que en los últimos días tomó connotación política por los protagonistas.

A las filas del peronismo local no les pasó desapercibida la situación por la que tuvo que atravesar durante la semana la concejal Blanca Denis, una de las referentes con mayor peso dentro de la estructura partidaria capitalina que se vio involucrada en un caso sensible para la sociedad y el ámbito político: su vehículo particular que era manejado por su sobrino transportaba dos kilos de cocaína y un pan de marihuana que fueron puesto en evidencia por un operativo de la división Drogas Peligrosas de la policía local.

Aunque la concejal ni su marido –el titular del IAS, Edgar Pérez- se encontraban en el momento del operativo en pleno microcentro capitalino dentro del vehículo, el caso tomó volumen y se convirtió en el comentario obligado de todas las charlas por el hecho de asociar al poder político actividades delictivas y sensibles.

Reacciones

Apenas anoticiados del hecho, los principales sostén referentes del oficialismo, se agarraron la cabeza porque sabían que este “inconveniente” sería asociado con otro hecho que habían logrado adormecer por un tiempo y que ocurrió en el lejano Estanislao del Campo con otro concejal peronista (Hugo Palma), también caído en desgracia por encontrar en cercanías de su campo privado más de 700 kilogramos de cocaína de máxima pureza. Últimamente, solo algunos medios actualizan el estado de la causa que pronto será elevada a juicio oral.

Ante un hecho de connotaciones políticas similares (esto es, vínculo del poder político con las drogas), la reacción del oficialismo provincial fue diferente y tiene varias lecturas.

Cuando tomó estado público la detención de “Palmita” en tierras correntinas después de que se encontrara prófugo durante un mes, la orden desde Casa de Gobierno no tuvo doble interpretación: se les ordenó a los concejales peronistas que negociaran con sus pares radicales y se lograra la destitución del referente justicialista caído en desgracia; hecho que se consumó en pocas horas de realizado el pedido. En ese momento, quien ofició de vocero del peronismo aseguró que “hay situaciones que no se tolerarán dentro del partido y en este tema (droga) seremos inflexibles”.

En el caso de la concejal Denis, el peronismo decidió “mirar para otro lado” hasta que fue inevitable tener que lidiar con el tema candente y que quemaba las manos. Las internas del peronismo encontraron nuevo tema de discusión y en el medio las reacciones fueron dispares. Si bien nadie del oficialismo salió a pedir “la cabeza” de la concejal –como sí había ocurrido con “Palmita”-, tampoco absolutamente nadie dentro del riñón peronista sentó postura firme que se leyera como un apoyo sostenido y firme hacia una de las políticas con mayor peso propio dentro de la ciudad.

Aunque jamás lo dirá públicamente por su rol dentro del partido, la nueva caída en desgracia siente que la dejaron sola desde el poder político más encumbrado del gobierno. Todos sus “compañeros” apagaron el celular durante el fin de semana pasado apenas fue confirmado que la camioneta en cuestión pertenecía a Blanca Denis y nadie siquiera respondió a los mensajes de texto que hacían referencia a este hecho.

La situación y presión social llevó a que la concejal tuviera que admitir públicamente algo que ya había confirmado a la justicia: “Quiero dejar en claro que la camioneta era mía, la manejaba mi sobrino y en esto no tiene nada que ver el poder político de la ciudad ni de la provincia”, sostuvo Denis ante el Honorable Concejo Deliberante como una primera reacción para generar un alineamiento ante lo que se sabía que haría el radicalismo. El tibio apoyo del oficialismo se sustentó en impedir que la concejal fuera destituida o que se tomara licencia como pretendían los radicales en el HCD y rechazar otro pedido del radicalismo sobre el titular del IAS y marido de Denis, esta vez en la Legislatura provincial. Eso fue todo.

Quienes conforman el círculo íntimo de la concejal caída en desgracia, no tienen dudas que “hay una mano rara” por las evidentes contradicciones y las “casualidades” durante el operativo. “Alguien está detrás de esto y se trata de una factura política por la forma en que se dieron los hechos. Muchas coincidencias no pueden darse, por eso Blanca sale a hablar porque no tiene nada que esconder”, aseguraba el dolido dirigente barrial que integra la Agrupación 17 de Octubre, la bandera política de Denis.

Fuentes policiales aseguran que ante la confirmación de que se trataba del vehículo de la concejal, y ante la consulta de sus superiores, la orden fue tajante: “Sigan y no oculten información”. La primera reacción de la cúpula policial fue de desconcierto ante los primero llamados del poder político para rendir cuentas de lo sucedido. No sabían a quien alegraban y a quien enfadaban con la noticia.

Batallas y guerra

Con este hecho como punto de partida, el tema de la droga entre los jóvenes volvió a ponerse como tema obligado en los medios y de la sociedad en general.

La definición que más revuelo armó en ese punto fue la del Juez Federal Eduardo Valiente, que entiende en la causa donde están involucrados los tres jóvenes de entre 18 y 21 años, quien aseguró que “la batalla contra la droga está perdida en Formosa”.

La definición del magistrado ante los micrófonos de Radio Uno, sacudió las fibras más sensibles del gobierno y a más de cuatro días del hecho, algunos tuvieron que salir a hablar del tema que más le incomoda y en el cual la carta mágica que siempre utilizan, (la contundente aprobación electoral en las últimas elecciones con el 76 %) , no sirvió como excusa para eludir responsabilidades.

Incluso aquellos oficialistas quienes por lo bajo admiten que la definición de Valiente no está alejada de la realidad de la provincia, tuvieron que tragar saliva y poner la cara, destacando acciones del gobierno en contra de este flagelo que cada día parece darle la razón al Magistrado.

En nuestra sociedad, ya se asiente, que no son pocos los que padecieron, padecen o vieron padecer en menores el hecho de la destrucción de familias por la lucha desigual contra la droga.

Pero también hay que admitir que en la “abundancia” en la que algunos jóvenes actualmente viven, demandan constantemente, “experiencias”, que solo se busca y se consigue cuando los bolsillos gozan de la opulencia, y que también, en casi todos los casos, detrás de estas fortunas, casi mágicas, no hay constancias de que le hayan costado sacrificios en lograrlo.

Algunos, inclusive se destacan en hacerlo público a través de las redes sociales, como para completar que están dispuestos a seguir buscando adeptos sin quien nadie les ponga límites. Hay varios videos que son impublicables; e incluso todavía están en Internet la famosa “fiesta hot” que se realizó dentro del Campus Universitario de Formosa, donde participaron dirigentes que hoy siguen teniendo llegada directa a la Casa de Gobierno, y que ubicaron a la provincia, como una adelantada en materia de diversión sin límites. Como “niños mimados” que son, los responsables, en vez de corregir su conducta están accionando contra este medio en la justicia local, sólo por publicar el hecho ocurrido en un lugar que pagamos todos. Y como siempre, el mensajero es el culpable.

Flagelo provincial

Con estadísticas en mano, el gobierno salió a “mostrar” la lucha contra la droga en Formosa, aunque en su exposición el ministro González dejó “flaqueando” el accionar de la fuerza que depende de él -la Policía provincial-, contra las acciones más eficaces de las fuerzas nacionales que operan en la provincia (Gendarmería Nacional o Prefectura).

Aunque la intención del gobierno haya sido la de regar para que se asiente la polvareda que levantó las declaraciones de Valiente, implícitamente tuvieron que admitir que el flagelo de distintas drogas está perforando todos los estratos sociales y que la circulación es cada vez mayor dentro de la geografía provincial.

Con el parte de prensa oficial, González fue a contramano de lo que reflejan organismos vinculados a la justicia o instituciones públicas como escuelas y colegios, donde absolutamente todos admiten que “hay drogas en las escuelas y cada vez se ve en forma más frecuente”, como reconoció una de las encargadas de velar por los intereses de uno de los colegios más tradicionales de la provincia.

Basta con charlar con los protagonistas de la vida de cada escuela o colegio para saber que la existencia de la droga en jóvenes escolares “no es una sensación”, sino una realidad.

Las crónicas policiales –la institución que depende el propio Ministro de Justicia, Trabajo, Gobierno y Seguridad- reflejan a diario operativos donde se secuestran marihuana en dosis pequeñas listas para revender.

Lo que años atrás era problemas de unos pocos, se transformó en una preocupación colectiva que se puede vislumbrar sin filtros afuera de las cómodas oficinas que ocupan los responsables de desarrollar políticas fuertes para contrarrestar el flagelo que ya se instalo en la provincia, beneficiada por factores sociales, económicos y geográficos.

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