Comentario politico semanal

Ministra Inés Lotto de Vecchietti. Su cargo es disputado por integrantes de la “mesa chica”. Ella, aspira tener el mismo rol que le confió el lagunense a nombrarla como ministra de Economía. Ahora desde la Capital Federal, como representante en el Congreso NacionalUn nombre, varios mensajes
Dentro de siete días se abrirá una nueva etapa política en la provincia cuando Insfrán asuma por quinta vez consecutiva la gobernación de Formosa después de que los resultados del domingo 23 de octubre le dieran un amplio respaldo popular a la gestión del lagunense como administrador de la cosa pública.

¿Qué tiene de novedoso un gobierno que va camino a completar los veinte años en el poder?, se preguntará el lector. La respuesta es: mucho. Mucho es lo que tiene que ver.

Porque este nuevo mandato que comenzará el lunes 12, estará impregnado por una impronta muy personal del gobernador, quien de acuerdo a las fichas que juegue en dos lugares claves, definirá la línea política a seguir de acá a los próximos cuatro años pensando quizás en su sucesor en el sillón de Fontana.

La semana que pasó, el “Jefe” mandó una señal a su tropa para que todos “se hagan los rulos”, a diferencia de la estrategia utilizada por la Presidente Cristina.

Es que al confirmar que la actual ministra Inés Lotto de Vecchietti se irá a cumplir funciones al Congreso de la Nación cuando asuma la diputación nacional conjuntamente con Carlos Donkin y Luis Basterra, el gobernador sabía que dejaba un lugar “caliente” dentro del gobierno y con ese “dato”, los peces gordos tendrían que hacer buena letra en estos tiempos previos.

La estrategia cumplió su finalidad porque absolutamente nadie abrió la boca más de la cuenta, expectantes de las novedades que podían bajar del Quinto Piso A y, en cambio, eligieron morderse el codo mientras especulaban con el apellido de la persona que reemplazaría a una de las funcionarias más eficiente del gobierno que jamás se movió un centímetro de los mandatos de Insfrán.

Eficacia y lealtad fueron las llaves que le abrieron a “Betty” las puertas del Congreso, lugar donde irá a contribuir con los lineamientos del gobierno nacional, ya que poco es lo que hacen los legisladores que responden al poder K por modos propios, incluso cuando se trata de acompañar proyectos de diferente color político que beneficie a la provincia, tal como ocurre a nivel local con la Legislatura.

El sucesor

Hasta ayer, dos hombres corrían con ventajas en la carrera sucesoria de Vecchietti, marcando perfiles diferentes de acuerdo a los pasos a seguir por Insfrán hacia el 2015, lo que constituirá todo un mensaje político sin filtros. Se trata del actual Secretario de Hacienda Miguel Antinori, quien cuenta entre sus dotes ser una persona técnicamente muy formada, con nula aspiración política en la pirámide oficialista y que está bajo la protección del Superministro Antonio “Pomelo” Ferreira. No son pocos los que destacan la eficiencia de Antinori, pese a su reconocido mal carácter y su dificultad para vincularse socialmente, un defecto que tendrá que limar para poder consensuar con los actores económicos de la provincia.

Pero hay otra persona que aspira tener la satisfacción de un reconocimiento de gestión por parte de Insfrán y no disimula en privado que volver al Ministerio de Economía le daría un papel más protagónico dentro de la conducción, lo que lo ubicaría como uno de los “potables” para suceder a Insfrán aunque en el último tiempo perdió mucho terreno en la arena política, ya que parte de su trouppe quedó “desprotegida” en las últimas elecciones.

“Son cosas que las decide el gobernador”, dice en público Jorge Ibáñez cuando le pregunta sobre los rumores del retorno al lugar donde supo encabezar gabinete.

El mensaje

Con la virtual “pelea” de fondo entre los que componen la mesa chica, Insfrán sabe que la decisión no sólo será de nombres sino de estrategias de cara al futuro del peronismo formoseño.

Si Gildo se decide por alguien que sea influenciado desde otro sillón que no sea el suyo, el mensaje será que “todo sigue igual y los nombres son circunstanciales” fuera del propio Insfrán. Se repetiría la vieja conocida fórmula futbolera que “equipo que gana no se toca” y logrará –de paso- no generar inconvenientes en la cruel interna oficialista que ya se juega en el interior y en los niveles más altos todavía están en los calentamientos pre-competitivos.

Si elige a Ibáñez o un hombre de su riñón, el mensaje será que “en la cúspide habrá pocos cambios, pero en las segundas líneas se generarán los reclamados espacios para los ‘Sub-40’”, algo en lo que el Ministro de Planificación le lleva varios cuerpos de ventaja a Ferreira, quien prefiere mantener el círculo político cerrado, afianzando sus soportes en el municipio capitalino con los hombres más fuertes (el intendente y los dos concejales que encabezaron la lista oficial del Frente para la Victoria en octubre: Cacho García y Blanca Denis).

El otro nombre que aún permanece bajo siete llaves es el del ¿sucesor? de Ramiro Fernández Patri en la Caja de Previsión Social de la Provincia, aunque nadie aún confirmó que el ex Subsecretario de Planificación será removido del edificio de la Avenida 25 de Mayo.

Internamente, Patri (hombre de Jorge Ibáñez) desea quedarse en la Caja porque maneja una estructura propia, que aunque bien vigilada, le permite hacer política de cara a sus aspiraciones políticas de alto nivel. Una de las cualidades del funcionario es el respeto a rajatabla por la verticalidad partidaria, por lo que aceptará sin chistar la decisión de la cúpula directiva.

La decisión sobre esta cuestión también definirá el mensaje explícito que Insfrán mandará a sus dirigidos para que entiendan que “hay que cambiar para que nada cambie”.

El “perfume” nacional

Así como la presidenta Cristina ha leído correctamente la realidad y ha decidido operar sobre ella de inmediato y sin prejuicios, Gildo, quien congeló durante mucho tiempo la apertura de su gobierno hacia sectores que en silencio lo apoyan y otros que militan en la oposición, no se refugió en su contundente triunfo en las urnas, ni tampoco cayó en la tentación de seguir en una burbuja de egolatría. La fiesta después del escrutinio fue breve y rápidamente comenzó a tomar decisiones políticas.

La primera fue recibir a su leal competidor, Francisco Nazar con quién departió en charla amena, lo que la sociedad espera en los tiempos que vienen, y la responsabilidad que tienen ambos en contribuir a trabajar por el bien común.

Si bien no hay rastros ni anuncios oficiales, se sabe que hay contacto con la cúpula que hoy decide en el mayor partido de la oposición. En tiempo no muy lejano puede existir un acercamiento y tal vez un diálogo que hasta ahora no se dio.

Está pendiente reparar o iniciar una relación más estrecha con los pocos emprendedores locales, para apoyar a los jóvenes a comprometerse en proyecto productivos que genere mano de obra local.

El lagunense parece moverse con realismo puro siguiendo el manual del peronismo más pragmático. Atrás puede quedar la creación de enemigos fantasmales que teóricamente conspiran contra la provincia.

Este gesto podría transformarse en virtud y ser entendida como una señal democrática. También puede ser un buen intento para terminar con una provincia atrasada. Quizás sea la bisagra que falta, para cerrar un proyecto en que unos pocos creían, pero que hoy, es una aspiración de casi todos.

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