La Defensoría del Pueblo de la provincia solicitó que se habiliten más expendedores de combustibles en las estaciones de servicio, a la vez que peticionó a la Dirección de Bromatología de la Municipalidad para que erradique la venta clandestina, por considerar que "esta situación pone en riesgo la vida de quienes lo venden, como así también de los consumidores y vecinos, por su irregular y peligroso almacenamiento, dentro de las viviendas particulares".
Es así cómo el área de Defensa al Usuario y Consumidor del organismo de la Constitución remitió una formal petición de intervención al director de Bromatología de la Municipalidad capitalina, Guillermo Romero, con el objeto de que "haga valer el poder de policía correspondiente y se prohíba la venta de combustible en viviendas particulares en forma inmediata, lo cual se viene efectuando en recipientes no aprobados para tal propósito, en sitios expuestos al sol, donde deambulan niños y mayores, llegando a almacenarse gasolina en lugares que ni siquiera tienen una aireación suficiente y, lo que es más grave, dentro de las mismas viviendas particulares".
El defensor del Pueblo de la Provincia de Formosa, Dr. José Leonardo Gialluca, manifestó que "en todo esto existe una serie de causas, pero ninguna es justificable, puesto que con este accionar se está poniendo en riesgo la vida propia y de las personas que adquieren en estos lugares marginales el combustible para sus motovehículos".
Es así que pidió públicamente a los propietarios y/o responsables de las estaciones de servicio de nuestra ciudad, que habiliten mayor número de expendedores, no solamente para los vehículos sino también para las motos, organizando una estructura con playeros que permitan en la práctica una atención más rápida y eficaz ante el impresionante crecimiento del parque automotor y de motovehículos en nuestro medio.
El funcionario afirmó que "venimos viendo cómo en todas las estaciones de servicio se castiga con largas colas y esperas a los sufridos consumidores, y en donde en la mayoría de los casos, se da que uno o dos personales van y vienen entre la atención a estos últimos, despachando el combustible, efectuando los cobros y tratando de organizarse como pueden, una situación que ya está poniendo en riesgo hasta la propia seguridad vial en muchos puntos de nuestra ciudad, sobre todo en horarios de mayor tránsito".

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