Los legisladores que tienen que determinar las responsabilidades políticas de Mauricio Macri en la causa por escuchas ilegales avanzan a los tumbos.
El salón Montevideo de la Legislatura porteña será el escenario de un nuevo round entre macristas y opositores por la investigación que ese cuerpo está llevando a cabo sobre la responsabilidad de Macri en el armado de una red de espionaje ilegal. De los ocho testigos propuestos para declarar, a partir de las 11, tres ya han confirmado su ausencia. El fiscal general, Garavano, y el secretario general de Política Criminal, Gamboa, enviaron sendos escritos al presidente de la CIE, Martín Hourest, para justificar su ausencia y su nula intención de ser convocados en otra oportunidad. Por su parte, el rector de la Universidad de Tres de Febrero, Aníbal Jozami, avisó que estaría en el exterior. En el PRO sostuvieron que no tomaron contacto con los funcionarios macristas para pedirles que no asistieran, aunque vislumbran que, de no comparecer, los legisladores de la oposición les exigirán explicaciones. Varios integrantes de la comisión aseguraron a Página/12 que ahora deben analizar si deciden hacer un pedido de interpelación para que tanto Garavano como Gamboa presten declaración en el recinto, algo para lo que precisarían 31 votos afirmativos.
En una sesión que promete ser escandalosa, una vez más, los macristas afirmaron que no insistirán en apuntar a un supuesto vínculo entre el espía Ciro James y el ex jefe de Gobierno Aníbal Ibarra por la concesión de un locutorio en el Parque de la Ciudad, pero que sí señalarán que hubo una relación contractual entre el club River Plate y el espía. Su objetivo será refutar la versión que indicaba que James había trabajado para Boca Juniors, lo que complicaba la situación del jefe de Gobierno y ex presidente de la entidad. El punto más candente de la reunión será el momento en el que Ritondo haga público quién fue el asesor de uno de los miembros de la CIE, que le dejó un mensaje con una amenaza en uno de los baños de la Legislatura. Los macristas estuvieron durante el fin de semana viendo los videos de seguridad y aseguran que estaría identificado quién dejó una carpeta con el nombre de Ritondo, la amenaza y un papel de lija.
La impugnación de testigos, de autoridades y del reglamento de la comisión investigadora, sumado a las constantes interrupciones durante la sesión, y ahora la ausencia de funcionarios ligados al macrismo, hacen pensar a los opositores que la estrategia PRO será impedir el normal desarrollo de la CIE. La oposición se quejó de no tener una postura más rígida para trabajar en el esclarecimiento de la responsabilidad política de Macri antes del 15 de diciembre, mientras que Ritondo estimó que, tal vez, la labor deba extenderse durante enero.




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