Combatir la polilla del racimo costará, mínimo, $12,5 millones

Combatir la polilla del racimo costará, mínimo, $12,5 millones
Senasa decidió instalar 30 mil trampas en todo el país y reforzarlas en Mendoza. Iscamen construirá 2 cámaras de fumigación y subsidiarán agroquímicos a productores pymes.
En su cumpleaños n° 15, el Iscamen presentó toda una batería de acciones para reforzar el combate de la llamada polilla del racimo (Lobesia Botrana), la plaga que se detectó en la primera zona vitivinícola de Mendoza antes de la vendimia 2010.

Con un presupuesto que hasta ahora suma $12,5 millones con fondos nacionales y provinciales, el Iscamen (Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza) anunció un "tridente ofensivo" coordinado con el Senasa a nivel nacional, consistente en más trampas, la construcción de una cámara de fumigación para los racimos y agroquímicos subsidiados para pequeños productores.

Bajo la supervisión de unos 40 técnicos de ambos organismos (26 de Senasa y 14 mendocinos), la primera punta será el refuerzo y la extensión a todas las zonas vitivinícolas del país del trampeo, que el año pasado se inició en Mendoza.

En la provincia se colocaron entonces unas 300 trampas, la mayor parte de las cuales fueron a la cobertura de Maipú y Luján, donde se detectó el foco primario de la plaga.

Aumentó la densidad de distribución (de una cada 2.500 hectáreas a una cada 100), y por eso el ajuste en el sistema de rastreo es notable.

En la compra de 30 mil trampas, Senasa ya invirtió $2,5 millones; de ese número, el Iscamen instalará 3 mil en el oasis Norte y Este, y otras 2 mil en el Valle de Uco y Sur de la provincia. En éstas dos últimas, en la temporada pasada se habían colocado sólo 70 en total.

"Con la ampliación del área de monitoreo se busca sensibilizar la detección lo suficiente como para precisar dónde y cuánto se extendió la plaga; dar fe si cada zona está libre o no de la polilla", explicó el presidente de Iscamen, Leandro Montané, al confirmar que el monitoreo empieza ésta semana.

A nivel nacional, el radio de control se abarca a San Juan, Patagonia, La Rioja, el NOA e incluso las pequeñas regiones vitícolas de Buenos Aires, Córdoba y Misiones.

Segunda medida

La segunda medida del combo consiste en construir una complejo de fumigación, consistente en una cámara grande y otra más pequeña, que el Gobierno pretende activar antes de fin de año para que los productores de las zonas bajo control puedan efectuar el tratamiento cuarentenario de su producción con bromuro de metilo.

Para eso, de acuerdo a lo anticipado por Montané, ésta semana se haría el llamado a licitación (a un costo de entre $1,5 y $2 millones, de 3 millones que aporta la provincia).

Cabe recordar que es el único método previsto para combatir a esta plaga y requisito indispensable para que Senasa autorice el traslado de la uva fuera de las áreas afectadas (hasta ahora sólo Maipú y Luján).

"Tenemos una propuesta del municipio de Maipú, que cederá el terreno para hacerla", adelantó el funcionario.

Tercera medida

Mientras tanto, la apuesta se completa con una tercera pata: las curaciones directas en el viñedo. En ese sentido, el Iscamen acordó con Senasa viabilizar la entrega de agroquímicos subsidiados a productores de hasta 10 hectáreas en producción, sólo en Luján y Maipú.

El ente nacional de control ya se habría asegurado con ese fin buena parte de otros $7 millones del Tesoro.

Pero a este nivel el trámite debe acelerarse, ya que en unos 10 días los viñateros deberán iniciar el tratamiento de los sus viñedos. Para más información los interesados deben llamar a la línea gratuita del Iscamen:0-800-666-4722 begin_of_the_skype_highlighting 0-800-666-4722 end_of_the_skype_highlighting(Iscamen).

"Llegado el caso, los productores deberán hacer las aplicaciones, que estarán supervisadas por los mismos técnicos a cargo de monitorear las trampas, cuando se les indique", puntualizaron desde el Instituto.

Balance y gestiones

Montané considera difícil evaluar resultados de la primera campaña, "porque no hubo uniformidad de captura. Por ejemplo, en algunas trampas había dos insectos adultos y en otras nada. Estamos haciendo un seguimiento del ciclo biológico para contar con datos puntuales a la hora de dar alertas".

Hasta aquí, ni Iscamen ni Senasa informaron detección de polillas fuera del Norte-Este: según trascendió, el saldo sería de unas 1.900.

Funcionarios mendocinos irán el jueves a Buenos Aires para gestionar un extra de $3 millones, que reforzarían el accionar de monitoreo y el recorrido de "brigadas anti-polillas" para el área urbana; es decir, para la fumigación de parrales domésticos.

Aunque prosperen las gestiones del Iscamen, para lograr máxima efectividad el programa debería contar, según estimaciones oficiales, con el doble de lo presupuestado. Es decir, unos $25 millones.

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