Combate crucial: El régimen sirio lanzó una feroz ofensiva sobre Aleppo

Se inició ayer con una lluvia de disparos y bombas. La oposición resiste mientras la población civil huye. La ciudad es mítica por su rol en las cruzadas medievales y su vital importancia económica.
El asalto tan temido sobre Aleppo ocurrió finalmente ayer a la madrugada. Las primeras luces del día fueron la señal para que una lluvia de fuego se desatara sobre esta mítica ciudad , donde los rebeldes sirios se atreven a desafiar el poder del régimen de Bashar al Assad. Primero los aviones descargaron sus bombas, mientras los obuses y cañones sembraban de metralla el lugar. Después ingresaron los blindados, y atrás la infantería. Pero en una resistencia de características épicas, los insurgentes combatieron en cada esquina, casa por casa, y frenaron temporalmente el avance del Ejército.

De uno y otro lado saben lo que significa tener el control de esta legendaria ciudad, donde Saladino resistió dos cruzadas. Por eso se refieren a este crucial enfrentamiento como “la madre de todas las batallas” . La ofensiva por aire y tierra fue brutal y dejó centenares de víctimas, que no se pueden contabilizar. Se detuvo sobre el anochecer del sábado, pero al despuntar el domingo los combates retornaron con fuerza.

“Utilizan todo tipo de armas, pero nuestros rebeldes están repeliendo el avance de las tropas del régimen en los suburbios de Saladino y Al Hamdaniya. Nuestros hombres destruyeron al menos cinco tanques , lo que obligó a los atacantes a retroceder”, contó Omar al Halebi, comandante del Ejército Sirio Libre (ESL). Sin embargo, Rami Abdel Rahman, presidente del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), aclara que “el hecho de que los soldados no sigan avanzando no significa necesariamente una retirada; la estrategia de las fuerzas regulares consiste en bombardear para provocar un éxodo y luego lanzar un asalto aún más feroz ”.

La ofensiva tuvo un efecto inmediato en la población civil, que se desplazó a las zonas más seguras de la ciudad y buscó refugio en mezquitas, iglesias y escuelas. “Las calles de algunos barrios que se encuentran bajo control del ESL están vacías, es como si entraras a una aldea abandonada . Hay un enorme desplazamiento de la población, que huye de la violencia”, señala Wed al Hayat, una activista de Aleppo.

Muchos edificios públicos se convirtieron en improvisados hospitales para atender a los centenares de heridos, la mayoría de la población civil desplazada. Pero no hay medicamentos ni elementos esenciales para curaciones rápidas. También hay una gran ausencia de médicos y enfermeras, ya que muchos de ellos eran de la Media Luna Roja Siria y esa organización anunció que suspendía las operaciones a causa del aumento de la inseguridad.

Abdel Jabar al Oqaidi tiene el grado de coronel entre las tropas rebeldes, y comanda un grueso grupo de combatientes en el sur de la ciudad. Tiene experiencia y sabe lo que viene: “El asalto se detuvo, pero los disparos de la artillería y de los helicópteros continúan . Catorce horas después del comienzo del ataque, el ejército regular no pudo avanzar mucho en la zona. Nuestra táctica consiste en desplazarnos de barrio en barrio, es decir, controlar un barrio y limpiarlo de los miembros de los servicios de seguridad y de los shabihas –milicias que utiliza el régimen para reprimir–, antes de pasar a otro”, detalla. “Si llegamos a apoderarnos de un gran número de armas de las tropas regulares, lanzaremos un ataque total para la liberación de Aleppo ”, agrega esperanzado.

Aleppo es una ciudad clave en la estrategia de guerra. “Tener el control de la ciudad sería una victoria total”, sostiene Emar al Guawi, secretario del rebelde ESL. Y explica por qué: “ Aleppo es considerada la mitad de Siria por su importancia económica, financiera y de población. Su caída implica la caída de la mitad del régimen. Por eso cambiamos y ahora vamos de la defensa al ataque”. El objetivo, dice, es convertirla en “la Bengazi de Siria”, en alusión a la ciudad libia que se convirtió en capital de la rebelión y significó la caída de Muammar Kadafi.

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