Para los familiares de la mujer, los ladrones estaban avisados que llevaba cheques en su cartera.
Carmen Leiva (59) volvía de trabajar en la moto de su hija el viernes pasado, cuando dos motochorros le arrancaron la cartera, en la que tenía cheques, y la hicieron caer pesadamente al suelo en la denominada rotonda Güemes.
Daniel Leiva solicitó en dialogo con EL ANCASTI el pronto esclarecimiento del hecho, ya que no “quiere hacer justicia por mano propia” a pesar de la impotencia que siente por el grave estado en que se encuentra su madre, que fue intervenida quirúrgicamente por los traumatismo severos que sufrió.
El joven dijo que “hubo entregadores” en el robo de su madre, que alguien informó a los arrebatadores para que la interceptaran cuando Carmen salió de su trabajo.
"Fue una entregada. Está en coma por un arrebato que tuvo entregadores. Por eso no robaron la cartera que mi hermana llevaba en el manubrio y que era la más fácil de robar. Arrebataron la que llevaba mi mamá entre sus piernas", recalcó.
En este contexto, el hijo de Leiva expresó su bronca por la inseguridad de la que fue blanco su madre.
“Siento impotencia porque sé que todavía andan los tipos en la calle. Hoy veo que hay entrega de equipamientos para la Policía y la inseguridad sigue, y no se ve que haya una solución”, aseguró.
Por otro lado, Leiva confirmó que la mujer se encuentra en coma inducido.
“El estado de ella es crítico. Ahora se le están realizando transfusiones de sangre y los médicos analizan si se le puede sacar el respirador artificial. Está en coma farmacológico", detalló.
En esa línea, Leiva mostró su pesar por el post operatorio que hoy vive su madre. “El dolor es entrar y verla toda desfigurada. La tuvieron que operar para sacarle coágulos de su cabeza", recalcó.
Finalmente, el hijo de Leiva contó que su hermana también sufrió las consecuencias del arrebato. "Está muy dolorida porque tiene todo el sector derecho del cuerpo raspado", concluyó.
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