Colosal plan de la UE para defender la zona euro

Colosal plan de la UE para defender la zona euro
Se creó un fondo sin precedente de 720.000 millones de euros
PARIS.- La reacción de los mercados hoy será crucial para medir la eficacia del colosal fondo de 720.000 millones de euros (algo más de 900.000 millones de dólares) creado ayer en Bruselas por los ministros de Finanzas de la Unión Europea (UE) para ayudar a los países de la zona euro en dificultades y proteger la moneda única contra los ataques especulativos.

Decididos a defender el euro "frente a la manada de lobos" de los mercados financieros que han asediado a Grecia, España y Portugal, los ministros llegaron finalmente a un laborioso acuerdo que, por su magnitud, no tiene precedente.

Ese mecanismo consiste en una combinación de préstamos y garantías de préstamos otorgados por la Comisión Europea, los países miembros de la zona euro y el Fondo Monetario Internacional (FMI). El acuerdo obtenido es mucho más complejo que el pactado para Grecia la semana pasada, por el que se concedió a ese país un total de 110.000 millones de euros.

Los ministros tuvieron que hacer una verdadera carrera contra reloj para tener listo el acuerdo alrededor de las 2 de la mañana (21 de la Argentina), es decir, la hora de apertura de los mercados en Tokio. "Con los mercados abriendo esta madrugada, no podemos permitirnos un fracaso", dijo el ministro de Finanzas de Suecia, Anders Borg, que se refirió a los mercados como "una manada de lobos". Las discusiones se prolongaron debido a los obstáculos planteados por Alemania, que se negó a aceptar inicialmente la arquitectura de un fondo europeo basado en una facilidad financiera existente para la balanza de pagos.

Ese instrumento permite a la Comisión Europea captar dinero en los mercados de capitales a un precio muy favorable, aprovechando la máxima calificación crediticia (AAA) de la que goza la Unión. La delegación alemana se opuso a esa iniciativa, pues violaría la Constitución germana.

Los ministros alemanes también se resistieron a todo acuerdo que no incluyera límites a una potencial asistencia financiera a países como Portugal, España e Irlanda.

Según los economistas, si esos tres países finalmente requirieran rescates similares a tres años, el costo total podría superar los 500.000 millones de euros.

La utilización del nuevo mecanismo de asistencia financiera de la UE podrá ser solicitada por los países que sufran "serias amenazas", que puedan ocasionar importantes "alteraciones económicas y financieras". Ese sistema deberá ser aprobado por el Consejo Europeo -órgano ejecutivo de la UE- por mayoría cualificada, a propuesta de la Comisión Europea.

Ese dispositivo consistirá en tres partes. La primera será un fondo administrado por la Comisión Europea, que captará recursos en los mercados de capitales u otras instituciones. El monto de ese fondo estará limitado a unos 60.000 millones de euros.

La segunda parte del mecanismo podría llegar a movilizar 440.000 millones de euros mediante créditos en los cuales los países miembros de la eurozona serán los garantes.

La tercera parte del plan prevé una extensión de crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI) de 100.000 millones de euros, en forma similar a los 30.000 millones de euros que aprobó ayer para Grecia esa institución.

España y Portugal, por su parte, rechazaron una contrapropuesta alemana de alimentar el fondo con aportes de cada país. Los gobiernos de Madrid y Lisboa, que han consagrado enormes recursos a la reactivación de la economía, confesaron que no les queda margen para hacer un esfuerzo financiero suplementario.

La ministra de Finanzas española, Elena Salgado, afirmó que su país "no piensa recurrir a ese fondo". Esa declaración estuvo dirigida a serenar los mercados, que en los últimos días plantearon dudas sobre la solvencia de España para pagar los vencimientos de su deuda pública.

Gran Bretaña, que es miembro de la UE pero no pertenece al área euro, se negó a participar en el dispositivo: "La defensa del euro atañe a los países de la eurozona", declaró el canciller del Tesoro, Alistair Darling.

Cumbre paralela

La conferencia de los ministros de Finanzas (Ecofin) de la zona euro se realizó en forma paralela a una reunión extraordinaria del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort; permanentes contactos entre líderes europeos; un cónclave de trabajo del presidente francés, Nicolas Sarkozy, con los ministros más importantes para evaluar la evolución de la crisis, y un diálogo telefónico entre el presidente norteamericano, Barack Obama, y la canciller alemana, Angela Merkel. Se trata del segundo contacto en dos días entre la Casa Blanca y Berlín.

En esa conversación, Obama admitió su "gran preocupación" por la crisis griega y por las consecuencias que puede tener sobre las economías de Estados Unidos y Europa. Además, exhortó a Merkel a intervenir con más vigor ante la UE para adoptar medidas "enérgicas" destinadas a apaciguar los mercados. Obama también habló con Sarkozy.

En esta misma línea, anoche a última hora la Reserva Federal anunció que reabrió las facilidades de un mecanismo de préstamos de emergencia en dólares, conocido como línea swap, con otros grandes bancos centrales para ayudar a aliviar la tensión de los mercados en Europa.

La Fed revivió las facilidades establecidas durante la crisis de 2007 y 2008 con el Banco Central Europeo (BCE), los bancos de Canadá e Inglaterra y el Banco Nacional Suizo.

La reunión del Ecofin en Bruselas había comenzado con una leve demora, debido a la hospitalización del ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble por una aparente intolerancia de un nuevo medicamento. El ministro, de 67 años, sufrió un atentado en 1990, que le dejó las piernas paralizadas. Schäuble, que "está consciente" y se "encuentra bien", permanecerá en observación hasta hoy o mañana.

El ministro del Interior, Thomas de Maizière, experto en cuestiones financieras, viajó de inmediato a Bruselas para ponerse al frente de la delegación alemana.

En las primeras operaciones bursátiles en Asia esta mañana, el euro extendía su recuperación y subía casi 2% frente al dólar. La moneda única europea aumentó cerca de 3% frente al yen japonés.

LA ARGENTINA APOYO LA AYUDA CON CRITICAS

La Argentina apoyó el paquete de ayuda financiera a Grecia en el Fondo Monetario Internacional (FMI). "Pero estuvimos en contra de las condicionalidades que impone el Fondo, porque el plan propuesto va a traer sufrimiento al pueblo griego y será ineficaz para solucionar los problemas", dijo anoche a LA NACION el ministro de Economía, Amado Boudou. El plan "no reconstruirá la capacidad de pago de Grecia, en la medida en que no trabaja sobre la estructura económica del país, para potenciar el crecimiento y el desarrollo", agregó el funcionario. "Las medidas de ajuste recomendadas por el Fondo reducirán el bienestar de la población", señala el documento presentado ante el directorio del organismo por el representante argentino.

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