Colorido y fervor en la provincia en el festejo patrio

Colorido y fervor en la provincia en el festejo patrio
Un gran desfile cívico-militar, jineteadas y comidas típicas fueron los atractivos de los principales actos realizados en todas las zonas de la provincia. La ceremonia oficial fue en San Martín y estuvo presente el Gobernador.
"¡Qué mejor manera de celebrar a la Patria que compartiendo cosas autóctonas!", opinó don Domingo, mientras se disponía a compartir unas humeantes sopaipillas con los mates que cebaba su mujer. A metros del hombre, un jinete se debatía a duelo con un alazán y los locutores sumaban frenesí arengando a los espectadores: "Aplaude Tunuyán, ¡pero qué lindo revoleo, si casi come pasto ese paisano!".

Convocados por la buena música folclórica y un apasionante espectáculo ecuestre, más de 2.500 valletanos celebraron ayer el 202 aniversario del nacimiento de la Patria en el anfiteatro del Festival Nacional de la Tonada, a orillas del río Tunuyán. La jornada patriótica arrancó en la mañana con los actos oficiales del departamento, pero la gran cantidad de público se sumó después del mediodía.

Otros tantos mendocinos decidieron disfrutar el día soleado en las diferentes propuestas de los departamentos. En el festejo oficial de la provincia que se realizó en el departamento de San Martín, más de 3.000 personas coparon las calles; mientras, en la Villa 25 de Mayo de San Rafael la convocatoria no se quedó atrás.

El distrito Tres de Mayo fue el epicentro de la conmemoración lavallina, también con escolares, peña y comida. En la oportunidad, la comuna local reconoció a Ariel Martín Fernández, un joven que con apenas 15 años de edad ya es campeón sudamericano de básquetbol y a Petrona Arias que, con 64 años de edad, es maratonista y productora agrícola del departamento.

El Valle de Uco

Algunos ataviados con boinas, bombachas y ponchos para estar a tono con la celebración. Familias enteras equipadas con mates, pastelitos y sopaipillas para hacer frente al frío. Jóvenes y ancianos por igual portando frazadas y banquitos dispuestos a pasar horas enteras vibrando con las destrezas de hombres y caballos. Gente de todo el Valle de Uco se acercó a festejar.

Andrés Vicente tiene 64 años y debutó como jinete a los 13. Ahora seguía con cierto nerviosismo los movimientos del montador sobre su rival. "Siempre vamos a ver estos espectáculos. Cada tanto organizan una jineteada en distintos lugares del Valle de Uco. No nos perdemos ninguna", confesó el abuelo. A su lado, unos adolescentes no se perdían detalle con el rostro apoyado sobre los alambres. "A mis nietos les encanta", comentó su mujer, María Hernández.

Según apuntaron desde el municipio, ésta es la primera vez que este predio se prepara para mostrar destrezas criollas. Las tropillas la Gonzalina y la Maipucina fueron de la partida y, como es una característica en este tipo de espectáculo, no podían faltar los payadores. "El verso del payador, el arte más primigenio", marcaba el locutor sobre los acordes de una guitarra, "difícil la trilogía: cantar pensando y rimando".

Para dar un respiro a jinetes y animales, la jornada también subió al escenario a reconocidos artistas folclóricos. La tarde contó con la actuación de la vocalista local Cecilia Gallardo, Juan José Quiroga, Mixi Montecino y las hermanas Abraham. También el ballet Federal Municipal pintó de celeste y blanco el predio cuando todos los presentes acompañaron con pañuelos el pericón nacional.

Los aromas invitaron al público a recorrer los puestos de comida. Panchos, sandwiches de jamón crudo, pastelitos fritos, sopaipillas y cosas dulces, fueron ofrecidos por estudiantes de séptimo año de la primaria y quinto de la secundaria de los distintos colegios de Tunuyán. "Hemos vendido un montón. Estamos juntando plata para la cena y el viaje de fin de curso", comentaron a dúo Micaela Villegas y Fernanda Cerna, de la escuela Palermo.

Repartiendo escarapelas y globos albicelestes, los chicos del área municipal de la juventud realzaron el tono patriótico. Los más pequeños se divirtieron en un espacio de deportes y esparcimiento donde pudieron jugar al tejo, la taba, el pato y trepar una palestra. También se dispuso un paseo de artesanos, donde los gorros, guantes y bufandas fueron los productos de mayor salida. "Hay más frío que ventas", señaló algo desilusionada una artesana tunuyanina.

El cierre estuvo a cargo de una escuadra de Arte Ecuestre Argentino. "Es bueno que las familias vuelvan a las raíces", apuntaron los Sáenz, que llevaron comida, mesas y sillas para pasar todo el día en el lugar.

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