Colombi vuelve con una promesa de buen trato

La presidente Cristina Fernández encabezó ayer al mediodía un almuerzo de trabajo con el Gobernador correntino, además de sus pares de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos; de Santa Fe, Hermes Binner; y de Catamarca, Eduardo Brizuela del Moral. Participaron también ministros nacionales; el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Randazzo asegura que se analizará el pedido de patear la deuda hasta 2030.
Con el objetivo de frenar la embestida opositora en el Congreso que busca modificar la ley del cheque y otras cuestiones (ver página 2), la presidente Cristina Kirchner recibió ayer a cuatro gobernadores no oficialistas, entre ellos el correntino Ricardo Colombi, que traerá hoy la promesa de un buen trato para las provincias en problemas.

"No vamos a dejar entrar a ninguna provincia en dificultades. En la reunión se trataron todos los temas: Transferencia de recursos de la Nación a las provincias, de situaciones particulares y el impuesto al cheque", informó el ministro Florencio Randazzo en diálogo con los periodistas en la residencia de Olivos.

La jefa de Estado se reunió en la quinta presidencial de Olivos con los gobernadores Colombi, Hermes Binner (Santa Fe), Fabiana Ríos (Tierra del Fuego), Eduardo Brizuela del Moral (Catamarca).

Y nadie excepto Randazzo -y algo Brizuela del Moral- formuló declaraciones tras el cónclave. "Tratamos temas vinculados a la necesidad de garantizar la gobernabilidad, el impuesto al cheque, el tema del reclamo de Santa Fe ante la Corte Suprema. Asimismo, sigue siempre la propuesta de la Presidenta de evaluar que para fin de año el impuesto al cheque, que es regresivo, pueda ser eliminado", dijo el ministro del Interior.

Al salir de Olivos, el gobernador Brizuela del Moral señaló que reclamó a la Nación "los 600 millones de pesos que la Nación le debe a la provincia" y que además le pidió a la Presidente la prórroga de la deuda pública de la provincia hasta 2030. Al respecto, Randazzo señaló: "Vamos a evaluar la propuesta para estirar los plazos de vencimiento que tienen las provincias".

Randazzo, insistió en que fue "la Presidenta quien manifestó el compromiso de que no vamos a dejar que ninguna provincia entre en dificultades".

La idea de derogar la ley surgió cuando los opositores en el Congreso se aprestan a votar una norma para lograr la coparticipación plena de lo recaudado. Serían unos 8.000 millones de pesos más que irían a las provincias, y el Gobierno prefiere eliminar el tributo antes que compartirlo con los estados provinciales.

En tanto, el jueves 15, la Presidente recibirá a los gobernadores más duros: el jefe del gobierno porteño, Mauricio Macri, y mandatarios de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, y de Chubut, Mario Das Neves. Los 17 mandatarios leales al Gobierno estuvieron la semana pasada en Olivos.

Sólo Das Neves condicionó su asistencia ante el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli: irá si antes la Nación se compromete a saldar las deudas que tiene con Chubut, dijeron sus voceros.

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