El Gobernador reunió a la tropa partidaria y la instó a trabajar para las urnas del 18-S. Reconoció que están ante “la gran batalla” que se librará en esta capital. MÍSTICA. FUE UNO DE LOS TANTOS REQUERIMIENTOS.
Cinco minutos después de las 20 Colombi arribó al lugar luego de una hora de espera donde los militantes y simpatizantes del radicalismo de esta capital se organizaron mientras aguardaban la llegada del jefe político.
Fue entonces cuando el Gobernador pidió silencio a un grupo de mujeres que mantenían una charla convertida en murmullo e ironizó: “Ojalá que hablen así cuando salgan a la calle a llevar la propuesta de este proyecto”, lanzó y obtuvo risas y aplausos nerviosos desde el público.
Con la voz a punto de transformarse en disfonía prometió a los presentes que “tendrán todo lo que pidan, toda la logística, todo el combustible pero cada uno de ustedes debe estar convencido de este proyecto, debe sentir la transpiración de la camiseta de este Gobierno” y para que no queden dudas profundizó el sinceramiento de sus palabras: “El que no esté convencido de esto que se vaya porque no nos sirve y así no llegaremos a ningún lado”.
Más de 300 personas lo observaban en un silencio sepulcral y al notar que el orador quedaba sin tono de voz ayudaban con aplausos y vivas para que el hombre tomara un nuevo envión.

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