El encuentro está previsto para las 7.30 en el despacho del primer mandatario, según confirmaron ayer fuentes eclesiásticas. El Arzobispo le pedirá al Gobernador que declare a Corrientes como Provincia a favor de la vida, además de un posicionamiento oficial.
La autoridad eclesiástica en ocasión de la visita al titular del Poder Ejecutivo buscará persuadir al mandatario correntino para que declare a Corrientes como provincia Pro-Vida.
Este posicionamiento ya lo declaró la Cámara de Diputados y lo resolvió el Senado correntino, en abierto rechazo al proyecto de ley nacional para despenalizar el aborto.
Como se sabe, municipios correntinos ya se declararon oficialmente "en defensa de la vida y la familia", como ser Bella Vista, La Cruz, Yapeyú, Ituzaingó, Gobernador Virasoro, Alvear y San Luis del Palmar, respectivamente.
Importa señalar que las provincias de Salta y el Chaco también se manifestaron en igual sentido. El Gobierno salteño declaró como política de estado la defensa de la vida.
Es un hecho que la despenalización del aborto será tratado el próximo año en el Parlamento nacional, y uno de los objetivos de la Iglesia es extender el debate en todo el país para evitar que el proyecto de ley sea aprobado y promover campañas "pro vida" protegiendo la familia y los derechos de las personas, desde la concepción hasta la muerte natural.
En este contexto, Stanovnik consideró que es "un contrasentido intentar solucionar la mortalidad materna con más muerte".
El prelado sostuvo que no sólo la Iglesia es categórica, también, "la ciencia al considerar la vida humana desde el momento de la concepción" en declaraciones a radio la red.
Sobre el mismo tema que genera posiciones encontradas y desató la polémica en la sociedad toda, Stanovnik ha dado muestra de su posición en varias oportunidades y seguramente buscará el apoyo del Gobernador en la reunión que mantendrán ambos en Casa de Gobierno.
Una de las definiciones más fuertes de Stanovnik fue que "habilitar el aborto es introducir una cultura de la muerte".
A su vez fue uno de los primeros obispos en cuestionar a título personal y públicamente los proyectos que se debaten actualmente en el Congreso nacional para despenalizar la interrupción del embarazo.
Recientemente el Arzobispo de Corrientes había manifestado que "la vida se defiende desde su concepción hasta la muerte natural. La vida es un don de Dios, y agregó en ese sentido que, "no tiene sentido introducir una cultura de la muerte para resolver los problemas de la vida; eso es absurdo".

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