La ceremonia, desarrollada el pasado viernes, fue presidida por monseñor Héctor Cardelli. Las obras se llevarán a cabo en el barrio conocido comúnmente como “512 viviendas”. Hace veintidós años, el padre Arturo Terenzi, comenzó las tramitaciones a efectos de poder dotar al nuevo barrio de un centro de culto.
El padre Miguel Nadur, párroco de Nuestra Señora del Rosario de San Nicolás y San Carlos Borromeo, explicó cuál es el habitual modo de obrar de la comunidad que se predispone a colaborar con la construcción del templo.
“El comportamiento habitual de las comunidades eclesiales responde con frecuencia al siguiente itinerario. En primer lugar se edifica el templo, en el cual se celebra la sagrada liturgia, que es el fundamento último que convoca a la comunidad. Decía San Ireneo en el siglo II: bautismo y eucaristía forman la Iglesia, y ambos se celebran en el templo. Luego, a medida que se va consolidando la comunidad, va surgiendo la necesidad de tener aulas de catequesis, baños, un salón de reuniones distinto al templo, un lugar para las actividades de Cáritas, etcétera. “También suele ocurrir que es la misma comunidad eclesial la que se va organizando, la que se moviliza a efectos de la obtención de los recursos necesarios para las obras mencionadas. Por último suele edificarse la casa parroquial, en la que reside el sacerdote. Así sucedió con el antiguo Centro Misional San Carlos Borromeo fundado por el padre Carlos Pérez en 1972, donde el mencionado ciclo culminó hace algunos años con la declaración de parroquia, la designación del párroco residente, y la construcción de la casa parroquial”.
Centro misional
Hace veintidós años, un poco después de la inauguración del entonces barrio 512 viviendas, quien se desempeñaba como párroco, el padre Arturo Terenzi, comenzó las tramitaciones a efectos de poder dotar al nuevo barrio de un centro de culto. Las autoridades respondieron afirmativamente, y se comenzó la construcción del templo en honor a Nuestra Señora de Guadalupe. El mismo está ahora casi terminado. Allí se celebra la Santa Misa semanal de precepto. También se realizan actividades de Cáritas, jóvenes, catequesis, grupos de oración, etcétera. Un momento privilegiado para la vida de la comunidad lo constituyó la llegada de los hermanos Discípulos de Jesús de San Juan Bautista, quienes residen en la tira 11 del barrio, ininterrumpidamente desde hace seis años. Aunque con mucho esfuerzo, la comunidad eclesial va creciendo.
Centro de servicios
Según lo comentado por Nadur Dalla, “parecería que ha llegado el momento de madurez de la comunidad católica del exbarrio 512 viviendas como para iniciar un proyecto que a lo largo de los años y al calor del crecimiento de la vida comunitaria, pueda dotar del resto de instalaciones necesarias que complementen al templo actual.
“El proyecto, diseñado por el arquitecto Leandro García D’Eletto, incluye: dos o más baños comunitarios, dos o más aulas de Catequesis, un despacho para secretaría parroquial, un despacho para el sacerdote, un salón para las actividades de Cáritas, un salón para posible templo, en cuyo caso el actual templo pasaría a desempeñarse como salón multiuso, reserva del lugar para la futura casa parroquial y campanario para el templo.
Virgen patrona
El barrio está puesto bajo la advocación de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de la evangelización de América Latina. Muchos autores refieren que esta presencia de la Virgen en el comienzo de la evangelización de América Latina, tiene el valor de una nueva visitación, como la visita que la Santísima Virgen María hizo a su prima Santa Isabel. “A partir de este acontecimiento eclesial, la difusión de la fe cristiana que hasta entonces había dado muy tímidos resultados, comenzó a correr como un reguero de pólvora, y ante la sagrada imagen de la Virgen morena, empezaron a abrirse los corazones y las puertas de las casas para recibirla. Desde entonces América ha quedado consolidada como cristiana, con un fuerte perfil mariano”, agregó el sacerdote.
Ayuda
Ante un pedido de la parroquia, la Colecta Nacional Más por Menos ha destinado diez mil pesos para el inicio de los trabajos, lo que probablemente permitirá la construcción de los cimientos de la primera parte de la obra, es decir los baños y las aulas de catequesis. “El resto queda por hacerse, y es como una página en blanco que podrá ser llenada por los corazones generosos que puedan hacer su aporte para esta obra. Pueden hacerlo en la cuenta de la Caja de Ahorro 16614/6 del Banco Provincia sucursal Nº 6.501, que corresponde al Cruce de Caminos. Dios que ve en lo secreto, les recompensará”, concluyó Nadur.
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