Colocarán válvulas reguladoras de presión

Los responsables de Obras Públicas y también del área de Agua y Saneamiento explicaron que son tres los barrios más críticos en cuanto a las roturas que se producen en los caños que distribuyen el líquido elemento. Se reemplazará el trabajo manual de regulación de presión por válvulas, que evitarán los cambios 'bruscos' que se producen generalmente de noche.
Javier Schlegel, secretario de Obras Públicas del municipio junto a Víctor Susini, subdirector de Planificación de Redes y Nicolás Echeverría, director de Agua y Saneamiento, fueron los responsables de explicar los estudios realizados y las ventajas de la solución elegida como la "mejor opción". Afirmaron que el costo de cada válvula a instalarse ronda los 80.000 pesos.

Schlegel señaló que "dentro de la secretaría de Obras y Servicios Públicos tenemos lo que es la Dirección de Agua y Saneamiento. Los ingenieros especialistas en el área han realizado una serie de estudios en la red de agua potable y en base a este relevamiento integral detectaron porqué la red sufre problemas en roturas y pérdidas de agua, se llegó a analizar y se estableció la mejor solución al respecto".

A grandes rasgos, puntualizó que "esta solución es a través de una intervención que se realizará en los centros de abastecimiento norte y sur de la ciudad, a través de dos válvulas estabilizadoras de presión, que es la solución de fondo para la red de agua potable". Agregó que "es trascendente porque se va a ver reducida en gran medida la cantidad de pérdidas de agua y consecuentemente podremos atender todos los reclamos en forma instantánea. Esto generará reducir el gasto en reparación, en Recursos Humanos, en materiales y en asfalto ya que cada vez que se interviene hay una rotura que solucionar y el pavimento se deteriora en gran manera".

Procesos.

El director del área de Agua y Saneamiento fue quien explicó los estudios realizados en la red que distribuye el agua en la ciudad y la solución elegida para mejorar el servicio. Echeverría señaló que "inicialmente detectamos que no se llevaban estadísticas de ningún tipo de dato más allá de los caudales que ingresaban en la red. Empezamos a llevar estadísticas de los reclamos ingresados por roturas de caños de agua y cloacas, ya que las quejas son un índice de calidad de servicio: si hay muchos reclamos quiere decir que el servicio no es bueno".

A continuación, "el segundo paso fue detectar dónde se producía la mayor cantidad de reclamos y en forma paralela comenzamos a desarrollar un modelo hidráulico de la red (representar en un software de computadora cómo se comporta la red) que es parte de un plan que le llamamos de 'balance de agua'. Este balance tiende a determinar cuánta agua ingresa a la red y cuanta llega a los vecinos: ese déficit que hay entre lo que ingresa y efectivamente llega a los vecinos y no cubre ese valor, sería el agua no contabilizada; que es lo que nos interesa reducir".

Hubo tres zonas que llamaron 'críticas' al momento de determinar dónde se producían más roturas de caño: Villa Alonso, Zona Norte y el Aeropuerto."Empezamos a realizar mediciones de presión y detectamos que en esas zonas se producían variaciones bruscas de presión. Estas variaciones en los centros de abastecimiento de la ciudad se regulan por consigna (es decir, que está estipulado el valor de la presión que debe tener el agua al salir), y detectamos que por la noche no se gestionaba correctamente la presión".

Informó que "esto genera que las conexiones 'revienten' por los cambios de presión; así que le explicamos a los operarios cómo debía ser el trabajo y notamos que los reclamos empezaron a bajar notablemente. Decidimos colocar válvulas reguladoras de presión que funcionarán automáticamente, reemplazando el trabajo manual de los operarios".

Finalmente, el funcionario expresó que el costo de cada válvula ronda los 70.000 y 80.000 pesos. "La intención es bajar el tiempo de demora en reparar las pérdidas de agua y ponernos al día con los reclamos atrasados".

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