Carlos Bianchinelli quiere continuar con la cuestión de privilegio por los polémicos dichos del radical, quien asegura que no se volverá a retractar.
Mientras el Frente Cívico Federal (FCF) cuestionó el uso y la regulación de las cámaras de seguridad, el PJ no se quedó atrás en los reclamos y disparó contra el presidente de la comisión que investigó el caso Racconto: Néstor Parés (UCR). Fue por los dichos del diputado hacia varios funcionarios justicialistas, entre otros el presidente de la Cámara Baja, Jorge Tanús; el ministro de Seguridad, Carlos Aranda, y el miembro peronista de la investigadora, Gustavo Arenas.
Visiblemente enojado porque el presidente de Diputados llamó a una reunión de la comisión sin avisarle, Parés manifestó que Tanús "apretaba" a los legisladores, en este caso apurándolos para que emitieran un despacho sin la información suficiente. En cuanto a Aranda, lo trató de "inútil" por no responder a una nota que Racconto le envió el 7 de enero y por el control de las cámaras. Sobre Arenas dijo que tuvo actitudes histéricas porque amenazó con irse de la comisión y luego volvió.
Durante la sesión en la que finalmente se decidió archivar la investigación y disolver la comisión, Carlos Bianchinelli pidió que se sancionara a Parés con una cuestión de privilegio. Pero este punto no se decidió durante el debate, sino que se pasó una semana más. El presidente del bloque PJ cree que cabe insistir con esto. "Parés fue ofensivo con los términos que utilizó", aseveró Bianchinelli. El peronista quiere que, al menos, que se retracte por medio de un comunicado de prensa.
Por su parte, Parés dijo que él ya pidió disculpas en el recinto y que no repetirá su acción. "Que hagan lo que quieran, yo trabajé bien y no me arrepiento de esto. Si tengo que defenderme, me defenderé", señaló el radical.
Habrá que esperar hasta la sesión del miércoles para comprobar cómo se define la polémica.


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