El Colegio Médico advirtió que la salud pública puede hacer un “crac

Así lo reconocieron las autoridades de la entidad profesional de Tucumán, quienes se reunieron con el ministro del área, Pablo Yedlin, con el objeto de posicionarse como instancia mediadora en el conflicto que mantiene el Gobierno con los galenos autoconvocados. Desde el alperovismo limitan toda apertura al diálogo.
| El conflicto desatado hace más de un año entre el alperovismo gobernante y los profesionales autoconvocados de la salud vuelve a ocupar espacios en la agenda comunicacional tucumana. En esta ocasión y con el objeto de poder avanzar en instancias de acuerdo y diálogo entre las facciones en pugna, se entabló un encuentro entre el principal referente del ejecutivo en la cartera sanitaria, Pablo Yedlin y representantes del Colegio Médico de Tucumán, como ser su presidente, Carlos Antonio Fernández.

Básicamente, los lineamientos que se expusieron en el encuentro se basaron en poder brindar alternativas de mediación que posibiliten superar las divergencias suscitadas. En tal sentido, desde la entidad profesional se señaló que, ante el estancamiento en el proceso de convergencia de resoluciones, con tal estado de situación "creemos sinceramente que en cualquier momento la salud de Tucumán va a hacer un ‘crac’ en la parte pública y no queremos ser partícipes extraños de un problema que se va a producir de no encontrarle una solución clara y precisa a este conflicto", sentenció Fernández. Si bien es cierto que desde el Colegio se estimó el accionar del Gobierno "en sentarse a dialogar en las próximas horas", puntualizaron cuáles son los aspectos que condicionan una mayor apertura acuerdista para limar las rústicas asperezas: "Aquí el problema es básicamente, por un lado, la depresión del salario de los profesionales de la salud pública, y por otro lado, son las condiciones de trabajo que no nos garantizan un haber jubilatorio adecuado ni el reconocimiento de insalubridad. Hoy tengo hospitales parados en un 50 por ciento en su área operativa y que esto puede traer serias consecuencias a la salud de los tucumanos".

Asimismo, Fernández sostuvo la dualidad en la postura que encara la administración provincial al momento de tirar sobre la mesa de negociaciones una propuesta sustentable: "El gobierno insiste en que es imposible dar un aumento salarial en la medida en que lo solicitan los Autoconvocados, pero sí ven la factibilidad de recuperar el haber salarial en un futuro de forma escalonada".

Diálogo limitado

Por su parte, el ministro Yedlin limitó todas instancias de resolución al conflicto basándose en el cumplimiento de uno de los puntos refrendados en el acta acuerdo de noviembre de 2009. De este modo, el funcionario admitió que "el diálogo que nosotros planteamos se basa en las comisiones de desprecarización que se conformaron, otra que tiene que ver con el incentivo y recupero de costo y otra de evaluación de carrera sanitaria, esperamos su trabajo fructífero que lleve resultados para todos. Esa debe ser la vía de dialogo". Con lo cual prácticamente cerró un posible y nuevo llamado a la concordia por parte del Arzobispado local. Que a su vez, salió a desmentir las declaraciones del gobernador José Alperovich, quien había manifestado que nunca existió una convocatoria por parte del sector eclesiástico para participar de la última reunión sostenida que fracasó ante la ausencia de los emisarios gubernativos.

Finalmente, Yedlin hizo mención al quid de la cuestión en esta temática al indicar que "el nudo del conflicto tiene que ver con cuestiones políticas y grupos que surgieron que no se pueden poner de acuerdo" (las dos facciones de los Autoconvocados, divididos por el proceso de sindicalización entablado desde principios de este año).

Al tiempo que ponderó el accionar de esta gestión "que hace muchísimo en materia de salud pública", determinó que "el reclamo es atendible, no así la forma en que se realiza", dejando en claro la supuesta "ilegalidad" de la medida.

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